Para entender el principio y fundamento del Mercado de Valores, empecemos por destacar que las Bolsas de Valores son mercados organizados que contribuyen con la canalización de financiamiento, el cual se realiza de manera libre, eficiente, competitiva, equitativa y transparente, atendiendo a ciertas reglas acordadas previamente por todos los participantes del Mercado.

En este sentido, una Bolsa de Valores contribuye de forma significativa con el desarrollo sostenido de las naciones, toda vez que junto con las instituciones del Sector Financiero, contribuye a canalizar el ahorro hacia la inversión productiva que es la fuente del crecimiento gracias a los puestos de trabajo –directos e indirectos- generados.

Con base en lo anterior, es que el financiamiento bursátil es una herramienta que permite a las empresas ejecutar diversos proyectos de mejora y expansión. Es decir, las empresas se pueden financiar a través de la emisión de Deuda o Acciones, de esta forma, el financiamiento obtenido puede ser utilizado para:

  • Optimizar costos financieros
  • Obtener liquidez inmediata
  • Consolidar y liquidar pasivos
  • Crecer
  • Modernizarse
  • Financiar investigación y desarrollo
  • Planear proyectos de inversión y financiamiento de largo plazo

Desde luego, el financiamiento obtenido por las emisoras en el Mercado de Valores debe ser aplicado conforme a los criterios establecidos en el correspondiente prospecto de colocación a fin de que los recursos se destinen a proyectos que reditúen una rentabilidad a los inversionistas.

Así las cosas, el Mercado de Valores permite a los emisores obtener fuentes de financiamiento competitivas para la puesta en marcha, consolidación y ampliación de las diferentes unidades productivas sean del Estado o pertenecientes a la Iniciativa Privada (IP) a través de la emisión de instrumentos de Deuda o Acciones, estas últimas aplicables fundamentalmente para emisoras pertenecientes a la IP:

Instrumentos de Deuda Pública o Privada:

  • Instrumentos de Deuda a Corto Plazo
  • Instrumentos de Deuda a Mediano Plazo
  • Instrumentos de Deuda a Largo Plazo

Instrumentos de Renta Variable:

  • Acciones

Con este antecedente, podemos entender que parte intrínseca de la actividad financiera bursátil consiste en la realización de un Análisis Fundamental de los diferentes instrumentos de inversión, destacando entre estos el Mercado Accionario, para lo cual, existen métodos basados en porcentajes mínimos de ganancias o pérdidas que nos indican cuándo comprar o vender una Acción, o quizás métodos más avanzados basados en un análisis de “Estados Financieros” o “Razones Financieras” que nos indican si una compañía está sobre-valuada, o si tiene un futuro bien fundamentado o no.

En este orden de ideas, asumamos que así como una “Gráfica” es como un Electrocardiograma de los diferentes instrumentos financieros, un “Estado Financiero” es como la Radiografía de las empresas emisoras. Así las cosas, los “Estados Financieros” son una herramienta que se usa para presentar información acerca de la “Salud” Financiera de una Empresa, cuya información es un arma muy valiosa para cualquier inversionista, destacando que ésta es pública y suele estar disponible en diferentes Portales de Internet de forma gratuita.

Así las cosas, los Estados Financieros de cualquier compañía constan de tres partes principales que son:

  • Balance General (Balance Sheet).
  • Estado de Ganancias y Pérdidas (Income Statement).
  • Estado de Flujo de Efectivo (Cash Flow Statement).

Entender lo que representa el Balance General de una empresa es crucial para determinar si la compañía en la que estamos invirtiendo, o pensamos invertir, presenta un verdadero valor para sus accionistas. Es decir, que la empresa genere los rendimientos que el accionista, en este caso nosotros, estamos esperando, considerando para tal efecto que el precio de la Acción en sí mismo no tiene mayor significado por lo que no es una objetiva medida del valor de la compañía.

Desafortunadamente, la mayoría de los inversionistas le prestan toda su atención a las utilidades de la empresa sin tomar un solo segundo para analizar ni el Balance General ni el Estado de Flujo de Efectivo. Esto quizás es culpa del mismo Mercado que pone demasiado énfasis en los resultados de utilidad de las compañías.

Sólo el Balance General nos puede decir si la compañía está suficientemente estable, o lo que es lo mismo, si tiene suficiente dinero para seguir fundando bases para su crecimiento, o si de lo contrario, la empresa necesita pedir dinero prestado para continuar con su funcionamiento. Este dinero lo puede conseguir a través de la emisión de una Deuda (Ejemplo; Bonos) o sacando más Acciones al Mercado.

Para mayor referencia relacionada con los Mercados de Valores, consultar “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI” 2da Edición, Ediciones Fiscales ISEF, S.A. Material del cual ha sido tomado el presente extracto con autorización de su autor; José Luis Lecona Roldán.