Mercados de Valores vs; Mercados de Derivados .
Considerando que, todo Sistema Financiero tiene como propósito vincular a los agentes económicos con excedentes de capital en busca de rendimientos con aquellos agentes económicos con necesidades de financiamiento para poner por obra un determinado proyecto productivo o incrementar la capacidad instalada de una unidad de negocio en marcha, es oportuno diferenciar el Mercado de Valores del Mercado de Derivados.

En este contexto, el Mercado de Valores es aquel mediante el cual los gobiernos, las empresas y los bancos pueden recibir financiamiento de largo plazo por parte del público inversionista. Destacando para el caso de las empresas y los bancos la posibilidad de emitir instrumentos denominados de Deuda o bien de Renta Variable, en donde los inversionistas en instrumentos de Deuda en esencia lo que están haciendo es otorgar financiamiento al emisor a cambio de un rendimiento determinado para recuperar su capital principal al término del periodo contratado, sin que lo anterior signifique una participación accionaria en la empresa o banco  emisor de dicho instrumento, a diferencia de los instrumentos de Renta Variable como las Acciones que en estricto sentido permiten al público inversionista beneficiarse del crecimiento que pudiera experimentar la empresa o banco emisor de dichas Acciones con el paso del tiempo, en el entendido que el inversionista acepta las relaciones “Costo – Beneficio” y “Riesgo – Recompensa” propias de este tipo de inversiones que son la razón por la cual se denominan instrumentos de Renta Variable, pues son susceptibles de presentar minusvalías durante periodos de contracción económica o turbulencia financiera.

Por su parte, los Mercados de Derivados han sido creados para administrar los riesgos asociados a la actividad económica y productiva y en fechas recientes como el vehículo idóneo para diversificar un portafolio de inversión por las ventajas comparativas que los caracterizan en términos de requerimientos de capital, razón por la cual debe diferenciarse entre un instrumento de inversión como los anteriormente descritos y un instrumento financiero destinado para la administración de riesgos sobre Divisas, Índices Bursátiles o Commodities sean estos agrícolas, energéticos o metales y/o para la diversificación de un portafolio de inversión como son todos y cada uno de los instrumentos pertenecientes a la familia de los Mercados de Derivados sean estos Regulados o bien los denominados Over the Counter –OTC- como los Certificate for Difference –CFD´s- o el Mercado Internacional de Divisas –FOREX-.

En este contexto y debido a la rotación que suele tener el dinero mediante la diversificación de los principales vehículos de inversión como los Mutual Funds, Hedge Funds, Investment Clubs, entre otros, es importante tener presentes las siguientes consideraciones:

En la actualidad, casi todos los instrumentos financieros pueden adquirirse en cualquier Institución Financiera. La diferencia estriba en muchos casos en el vehículo seleccionado pues esto puede significar costos y retenciones impositivas innecesarias.

En esta etapa deberemos responder a las preguntas; Qué, Cómo, Cuándo y Dónde.

¿Qué?

Renta Fija (Certificados de Depósito, Depósitos Fiduciarios, Notas, Bonos Corporativos, Bonos Gubernamentales, Eurobonos, etc.).

Renta Variable (Acciones, Sociedades de Inversión, ADR´s, Close end Funds, ETF´s, Opciones, Futuros, Divisas, CFD´s, Financial Spread Trading, Opciones Binarias, Criptomonedas, etc.).

¿Cómo?

Porcentajes de inversión en cada instrumento. Es decir, la composición, diversificación y balance de la cartera.

¿Cuándo?

El momento idóneo de adquirir los instrumentos, aprovechando bajas de precio temporales o esperando la colocación de emisiones atractivas.

¿Dónde?

La Institución Financiera adecuada para llevar a cabo la estrategia de inversión o negociación de manera segura y eficiente. En la actualidad existen principalmente en los Estados Unidos y Europa una extensa variedad de Instituciones Financieras dedicadas a proporcionar acceso electrónico a los diferentes Mercados. Sin embargo, no todas ellas cuentan con la infraestructura necesaria para cumplir en plenitud con las expectativas de inversión del público en general. Pues en algunos casos, se trata de instituciones especializadas en un Mercado en particular, lo cual podría resultar contraproducente al momento de administrar una Tesorería que requiere de diversificación.

En virtud de lo anterior, es importante seleccionar la institución que estando debidamente habilitada para el ejercicio de sus funciones, nos proporcione el acceso a los diferentes Mercados Financieros –Valores y Derivados- para estar en condición de poner por obra nuestras estrategias de inversión, diversificación y cobertura financiera, en el entendido que existen algunos instrumentos financieros como los CFD´s –entre otros- que están restringidos para los residentes/ciudadanos de determinadas plazas, por lo que es necesario conocer las relaciones “Costo-Beneficio” y “Riesgo-Recompensa”, así como los alcances, limitaciones, restricciones legales, principio y fundamento de cada uno de los diferentes instrumentos financieros para proceder en consecuencia.

Para mayor referencia, consultar “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI” 2da Edición, Ediciones Fiscales ISEF, S.A. Material del cual ha sido tomado el presente extracto con autorización de su autor; José Luis Lecona Roldán.