LCNI & MBA José Luis Lecona Roldán

Founding & Managing Partner of FX Global Management LLC 

Investment Club Member of the National Association of Investors Corporation –NAIC- Socio Fundador de FX Global Management México, S.C. Firma de Asesoría, Consultoría y Capacitación Empresarial Autor del libro “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI” -1ª y 2ª Edición- Coautor del libro “Inteligencia Competitiva; Práctica y Aplicada” 

Resumen Semanal de Mercados del 20 al 24 de Abril 2020

Dando seguimiento al Resumen Semanal de Mercados que antecede al presente y con la finalidad de optimizar el manejo de nuestros recursos financieros de manera eficaz y eficiente, en esta ocasión pondremos particular atención en las relaciones costo-beneficio y riesgo-recompensa asociadas a cada tipo de inversión, pues como sabemos no existe inversión libre de riesgo, sino inversiones con diferente nivel de riesgo, incluida la posibilidad de transferir dicho riesgo a un tercero, lo cual no significa eliminarlo.

 

En este orden de ideas y conscientes que nos reservamos el derecho de administrar discrecionalmente nuestros recursos financieros, es oportuno recordar la diferencia entre inversiones tradicionales e inversiones alternativas, siendo tradicionales todas aquellas ofrecidas por el común denominador de intermediarios financieros como Aseguradoras, Bancos, Casas de Bolsa o Sociedades Operadoras de Sociedades de Inversión, incluidas las Administradoras de Fondos de Ahorro para el Retiro mejor conocidas en México como AFORES –entre otros-, mientras que las inversiones alternativas son aquellas que aun auxiliándose del Sistema Financiero, no son ofrecidas por los intermediarios financiaros anteriormente señalados, además de que este tipo de inversiones suelen diversificar el valor total de sus recursos en activos financieros y activos reales como los bienes raíces, empresas emergentes, materias primas, entre otros valores subyacentes sea de forma directa o mediante el Mercado de Derivados incluido el Mercado Internacional de Divisas mejor conocido como FOREX por su abreviación en Inglés, destacando que a diferencia de los intermediarios financieros tradicionales, los vehículos de inversión alternativa –por ejemplo- como los Investment Club o Propietary Trading Firm, no tienen clientes sino inversionistas asociados con intereses en común, lo cual es preciso tener presente, pues los derechos y obligaciones aplicables para el cliente de un intermediario financiero tradicional no necesariamente son aplicables para el inversionista asociado de un Investment Club y/o Propietary Trading Firm y viceversa.

 

Con este escenario en mente, lo primero que debemos considerar es que a mayor liquidez corresponde menor riesgo y rendimiento, mientras que a menor liquidez corresponde mayor riesgo y por ende mayor expectativa de ganancia independientemente que se trate de una inversión tradicional o alternativa, destacando que algunas inversiones son susceptibles de transferir el riesgo asociado a las mismas a un tercero ofreciendo al inversionista un rendimiento prestablecido, el cual suele ser mayor al rendimiento ofrecido por el común denominador de instrumentos considerados de Renta Fija como pueden ser los Pagarés Bancarios –entre otros-, destacando que este tipo de inversiones suelen ser realizadas por los Propietary Trading Firm que en estricto sentido son similares a las Mesas de Dinero ofrecidas por los Bancos, mismas que son conocidas en el medio ambiente financiero como “OBNI” por ser un Objeto Bursátil No Identificado, toda vez que el inversionista si bien sabe quién es el administrador de aquel porcentaje de su patrimonio destinado a este tipo de inversión, incluso conoce con anticipación el rendimiento esperado, también es cierto que ignora la composición del portafolio de inversión o lo que es lo mismo, no sabe a ciencia cierta en qué y cómo está siendo invertido su dinero, con la diferencia que las Mesas de Dinero llevan a cabo dicha estrategia con el capital de los clientes del Banco, mientras que un Propietary Trading Firm lo hace con las aportaciones de capital de los inversionistas asociados interesados en maximizar sus ganancias sin asumir los riesgos asociados a las operaciones de compra-venta de los diferentes instrumentos financieros y el capital de riesgo aportado por los Day Traders que no son empleados del Propietary Trading Firm sino contratistas independientes, siendo estos últimos los que estarán asumiendo el costo y riesgo que toda operación realizada representa, es decir, cada Day Trader deberá depositar –por ejemplo- el 10% del valor total del capital recibido por parte del Propietary Trading Firm para asumir el costo y riesgo que toda operación de compra-venta al interior de los Mercados Financieros Internacionales representa y con base en ello generar el rendimiento ofrecido a los inversionistas, conscientes estos últimos que el rendimiento recibido será menor a las ganancias de capital generadas por el Propietary Trading Firm, quien una vez cubierto el rendimiento ofrecido a los inversionistas asociados y habiendo recompensado a los Day Traders con base en un porcentaje de las ganancias de capital generadas, conservará los excedentes para sí mismo, explicando la razón por la cual bajo este modelo de negocio quien más gana es el administrador del Propietary Trading Firm, pues en realidad el capital de trabajo es proporcionado por los inversionistas asociados, mientras que el capital de riesgo es aportado por los Day Traders, tal y como se describe en la 2ª Edición del libro “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI”.

 

¿Cómo podemos llevar a cabo un ahorro fraccionado para generar un fondo de reservas?  

 

Con base en lo anterior y conscientes de la importancia que tiene generar un fondo de reservas que nos permita hacer frente a los tiempos de vacas flacas y más aún, cubrir nuestra carga de gastos fijos una vez alcanzada la edad de retiro, es preciso conocer nuestra restricción presupuestaria y con base en ello determinar el mejor instrumento para llevar a cabo el ahorro fraccionado que nos permita cumplir dicho propósito, partiendo de la premisa que lo importante no es destinar una cantidad de dinero que sobrepase nuestra restricción presupuestaria, sino hacer aportaciones constantes por modestas que estas sean, las cuales sumadas a la magia del interés compuesto permitan la multiplicación de dicho ahorro fraccionado en el largo plazo y este a su vez sea de utilidad para hacer frente –por ejemplo- a nuestra carga de gastos fijos una vez llegados a la edad de retiro. En este orden de ideas, todo aquel que cuente con un puesto de trabajo tradicional entendido como aquel que además de un ingreso constante le otorgue prestaciones sociales incluidas las aportaciones correspondientes a su AFORE, podría realizar aportaciones voluntarias a esta última acorde con su propia restricción presupuestaria, pudiendo ser desde $ 50.00 Pesos mensuales, cantidad que no por ser menor debe ser vista con desprecio, toda vez que sumada al valor total de su AFORE incrementará la capacidad de negociación de la propia aportación voluntaria y por ende el rendimiento esperado, pues siempre será mayor el rendimiento que pueda ganar una AFORE –por ejemplo- de $100,000.00 Pesos o más que el rendimiento que puedan recibir los $ 50.00 Pesos de forma individual, desde luego, siempre podremos considerar la posibilidad de diversificar un porcentaje de nuestro patrimonio invirtiendo en Sociedades de Inversión, ahora que si nuestra restricción presupuestaria lo permite, podremos incursionar en el Mercado de Valores de forma individualizada mediante una Casa de Bolsa o de forma colectiva a través de un Investment Club, en el entendido que a estos últimos vehículos de inversión solo deberemos destinar excedentes de capital cuya liquidez no sea una prioridad sino su multiplicación en el mediano y largo plazo y no así capital patrimonial cuya liquidez sea una prioridad, pues para ello existen otros vehículos de ahorro y/o inversión.

 

Pros y Contras de realizar aportaciones voluntarias a la AFORE.

 

Desde luego, así como es conveniente realizar aportaciones voluntarias a la AFORE pues además de maximizarse la capacidad de negociación de dichas aportaciones al sumarse al valor total de la cuenta individual de cada cual y ser susceptibles de recibir beneficios fiscales, al tiempo que se incrementa la suma de dinero que habrá de recibirse una vez llegados a la edad de retiro, también es cierto que al tratarse de una inversión pasiva, es decir, que no es administrada discrecionalmente por nosotros, no tendremos autonomía de gestión para diversificar el portafolio de inversión, lo cual significa que dependiendo de la edad de cada cual será la composición del portafolio de inversión, de modo que cuanto más joven el individuo mayores serán las posibilidades de diversificar en instrumentos de Renta Variable como las Acciones, mientras que cuanto más cercano se esté a la edad de retiro mayor será la concentración en instrumentos de Renta Fija como la Deuda Soberana, Corporativa o Bancaria, instrumentos que en sí mismos no han sido creados con la finalidad de multiplicar el patrimonio en el mediano y largo plazo, sino con la finalidad de otorgar financiamiento “barato” al emisor, siendo este punto trascendental para el caso de México, pues no solo son precarias las aportaciones a las AFORES, sino también suelen concentrar un considerable porcentaje de los recursos administrados en instrumentos de Deuda, particularmente Soberana, situación que ante la degradación de la calificación crediticia del país es poco alentador, máxime si derivado de las condiciones actuales del entorno económico-comercial y político-social el gobierno federal decidiera canalizar los recursos administrados por las AFORES al financiamiento de las obras de infraestructura insignia a través de la inversión en Deuda Soberana sin importar que dichas obras estén condenadas al fracaso por su falta de viabilidad o peor aún, al financiamiento de PEMEX cuya Deuda hasta antes del colapso del precio del petróleo a niveles negativos el pasado lunes 20 de Abril era considerada “chatarra”, mientras que aquí y ahora ya es considerada “basura”.

 

¿De qué forma podemos acceder a inversiones alternativas si nuestra restricción presupuestaria es limitada?

 

Ahora bien, considerando la diversificación como parte integral de la administración de riesgos de todo portafolio de inversión y conscientes que es posible acceder a inversiones diversificadas sin tener que aportar cantidades considerables de dinero de forma individualizada –por ejemplo- a través de un Investment Club que estando debidamente habilitado para el ejercicio de sus funciones sea compatible con nuestros intereses, ante las condiciones actuales del entorno –nacional, regional y mundial- derivado de la contingencia epidemiológica y sus implicaciones en el dinamismo económico-comercial, es preciso establecer las alianzas estratégicas que nos permitan optimizar el manejo de los escasos recursos disponibles mediante la conformación de cadenas de valor locales a través de empresas integradoras cuyos miembros sean las propias unidades de negocio integradas, de esta forma, la empresa integradora sería la titular de la membresía del Investment Club luego de distribuir la aportación de capital mínima requerida para su adhesión entre los miembros de la integradora, permitiendo a cada unidad de negocio integrada administrar sus estrategias de inversión, diversificación y cobertura financiera de manera eficaz y eficiente acorde con su restricción presupuestaria, al tiempo que se aprovecha la rotación del dinero y se preserva el poder adquisitivo –por ejemplo- del Peso Mexicano frente al Dólar Americano cuya paridad alcanzó niveles de 25.30 Pesos por Dólar durante la jornada del viernes 24 de Abril, para cerrar la semana ligeramente por debajo de 24.95 Pesos por Dólar en el Mercado Spot como puede apreciarse en Daily Chart.

USD/MXN (US Dollar vs; Mexican Peso Spot) Daily Chart 1 Year

Agradecemos la Imagen de Olya Adamovich en Pixabay