Resumen Semanal de Mercados del 20 al 24 de Agosto 2018.

Si bien aquí y ahora sería muy aventurado precisar cuál será el futuro de México una vez consolidado el proceso de transición y llegadas a su fin las negociaciones del Tratado del Libre Comercio de América del Norte o TLCAN, lo cierto es que mucho podemos hacer por anticipar escenarios probables ante sucesos quizá indeseables, pero factibles, lo cual como sabemos tendrá un impacto –positivo o negativo- en la paridad cambiaria del Peso Mexicano frente al Dólar Americano, misma que se mantuvo –prácticamente- sin cambio respecto al cierre de la semana previa al ubicarse el viernes 24 de Agosto en torno a 18.90 Pesos por Dólar en el Mercado Spot conservando los niveles de Soporte y Resistencia ubicados en 18.50 y 19.00 Pesos por Dólar intactos, así como los niveles 18.10/00 a la baja y 20.00/10 a la alza como posibles Target una vez definido el sentimiento del Mercado como podemos apreciar en Daily Chart, situación que dependerá de la percepción del público inversionista internacional, de forma particular del público inversionista institucional, pues como hemos comentado en nuestras entregas previas, está por verse cuál será el rumbo de acción que tomará la nueva administración a partir del próximo 1° de Diciembre, pues está en juego el respeto a los acuerdos celebrados con anterioridad en materia de inversión, destacando que sin importar los resultados de las negociaciones del TLCAN, dar marcha atrás con las Reformas estructurales como la Energética y la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) daría lugar a una degradación de la calificación crediticia de México ahuyentando la inversión que resulta indispensable para propiciar el crecimiento económico y desarrollo sostenido del país, por lo que será importante estar atentos de la evolución de las cosas para proceder en consecuencia con nuestras estrategias de Cobertura Financiera sobre el Tipo de Cambio.

Dólar Americano vs; Peso Mexicano (USD/MXN) Daily Chart 1 Year

Fuente: TD Ameritrade

Alianza estratégica vs; ancla nociva…

Tan importante como lo anterior será hacer un alto en el camino para valorar situaciones y con ello identificar los ciclos que han llegado a su fin, pues recordemos que si queremos obtener resultados diferentes, deberemos hacer las cosas de manera diferente, caso contrario estaremos condenados a repetir los mismos patrones de comportamiento del pasado, lo cual incluye replantearnos si las alianzas estratégicas en su momento establecidas en verdad representan un valor agregado para nuestras unidades de negocio o si por el contrario la ponen en riesgo ya sea por ser nocivas o por haberse convertido en un ancla que nos mantiene atados a la amargura del pasado y a la incertidumbre del mañana.

Con base en lo anterior y partiendo de la premisa que lo único que nos puede hacer prosperar es el desempeño profesional y honesto de nuestra actividad preponderante, es oportuno recordar que empresario no es aquel que solo busca satisfacer sus propios intereses, sino aquel habiendo identificado las necesidades de los demás, encuentra la forma de satisfacerlas de manera eficaz y eficiente y en añadidura recibirá su recompensa, para lo cual es requisito indispensable entender que nuestro éxito radica en el éxito de aquellos a los que prestamos nuestros servicios, por lo que el desempeño de nuestra actividad preponderante   deberá fundamentarse en la generación de valor agregado en beneficio de la sociedad en su conjunto, así mismo, es preciso recordar que la forma de poner a trabajar nuestro capital con estricto apego a la legalidad con la finalidad de que este se multiplique en el mediano y largo plazo gracias a la magia del interés compuesto, así como ser susceptibles de generar ingresos residuales derivados del pago de dividendos, es proporcionando financiamiento a la actividad productiva sea de forma directa o mediante el Mercado de Valores en tanto estemos dispuestos a asumir las relaciones costo-beneficio y riesgo-recompensa implícitas, poniendo de manifiesto que no hay recetas mágicas susceptibles de multiplicar nuestro patrimonio y con ello mejorar nuestra calidad de vida por el simple hecho de formar parte de una determinada organización por más entusiasta que esta sea, máxime si dicha organización fundamenta la base de su éxito en el reclutamiento al más puro estilo de los fraudulentos modelos piramidales y no así en la venta de sus productos y/o servicios, en el entendido que todo modelo de negocio para poder ser exitoso invariablemente deberá responder a las preguntas clave; ¿Qué producir? ¿Cómo producirlo? ¿Para quién producirlo? ¿Qué valor agregado representa lo producido y/o comercializado a las diferentes cadenas de valor, incluida nuestra propia unidad de negocio? y desde luego, ¿Qué beneficio aporta lo anterior a la sociedad en su conjunto? Conscientes de que dichos beneficios deberán ser cuantificables, es decir, no basta con que la organización en cuestión tenga una serie de discursos convincentes si no tiene forma probable de responder a las preguntas anteriormente referidas con base en resultados y no con la esterilidad de la retórica, pues recordemos que no es lo mismo la apertura al cambio que la perdida de objetividad también entendida como racionalidad económica como se refiere en la 2ª Edición de “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI”.

En este orden de ideas, es importante que no condenemos nuestra pasada toma de decisiones, pero tampoco debemos aferrarnos a tener la razón en todo momento, quizá al momento de haber celebrado una alianza estratégica o habernos vinculado con una determinada organización las condiciones generales del entorno eran diferentes, incluso es probable que hayamos cumplido exitosamente el objetivo principal que motivo la alianza o incursión con esa organización, sin embargo pudiera ser el caso que aquí y ahora nuestros intereses hayan dejado de ser compatibles o simplemente la organización en cuestión no esté más en condición de satisfacer nuestros requerimientos ya sea por las limitaciones propias de su objeto social o por que ha decidido modificar su cultura organizacional y con ello su principio y fundamento, en cuyo caso habrá llegado el momento de retirarnos sin que lo anterior signifique entrar en conflicto con nadie, poniendo de manifiesto la importancia de reconocer el momento idóneo para cerrar ciclos y recomponer nuestras estrategias de negocio, lo cual incluye a todos y cada uno de nuestros grupos de interés, tanto internos como externos, sean clientes o proveedores de un determinado producto o servicio como pueden los servicios contratados con un determinado despacho contable, sobre todo si este último pretende que sus servicios sean considerados como la columna vertebral de nuestras unidades de negocio por la importancia que tiene una columna vertebral sana para mover nuestras extremidades, sin considerar que dicha columna vertebral no es en sí misma la que da vida a nuestras unidades de negocio, entendida esta última como el principio y fundamento que nos permite satisfacer las necesidades del público al que estamos dirigidos.

¿Qué importancia tiene la capacitación continua?

Así mismo y sin restar importancia a la educación superior, es importante reconocer la diferencia entre ser un profesionista y ser un profesional, pues es una realidad –por inverosímil que parezca- que no todos los profesionistas son profesionales, mientras que no todos los profesionales son profesionistas, de modo que parte integral de toda reestructura en nuestros planes de negocio deberá incluir grupos de interés conformados por profesionales independientemente que estos sean o no profesionistas, empezando por nosotros mismos, para lo cual es necesario tomarnos el tiempo para capacitarnos de forma continua con la idea de desarrollar más y mejores competencias propias de la 4ª Revolución Industrial antes que buscar un símbolo de estatus, partiendo de la premisa que de nada sirve poseer un cúmulo de conocimientos abstractos susceptibles de quedar obsoletos en el corto o mediano plazo, si dichos conocimientos no son puestos al servicio de la sociedad en su conjunto mediante la generación de valor agregado, demostrando con lo anterior la importancia de pasar del saber al hacer y del hacer al ser.

LCNI & MBA José Luis Lecona Roldán

Managing Partner of FX Global Management, LLC, Investment Club Member of the National Association of Investors Corporation –NAIC-

Autor del libro “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI” -1ª y 2ª Edición-

Nota: Los comentarios emitidos en el presente tienen como propósito mantener informados a los grupos de interés de FX Global Management, LLC, de la conformación de las estrategias de inversión, negociación y cobertura financiera por dicha entidad administradas, por lo que no deben considerarse como una recomendación de inversión, negociación o cobertura financiera dirigida al público en general, poniendo de manifiesto que es responsabilidad de cada cual la toma de decisiones en cuanto al manejo de sus activos financieros.