Es momento de atender las prioridades sin descuidar lo cotidiano, es decir, atender lo que es urgente sin descuidar lo que es importante

 

Resumen Semanal de Mercados del 18 al 22 de septiembre de 2017

 

LCNI & MBA José Luis Lecona Roldán
CEO/Money Manager FX Global Management, LLC

Si bien es cierto hay cualquier cantidad de acontecimientos de índole económico-comercial y político-social que invariablemente han impactado y con toda seguridad seguirán impactando –positiva o negativamente- el entorno nacional, internacional y global durante las semanas por venir, también es cierto que los desastres naturales suscitados durante la parte final del 3er Trimestre del 2017 -próximo a terminar- en diferentes partes de nuestro hemisferio como el Caribe, los Estados Unidos y desde luego México, aquí y ahora constituyen las prioridades a resolver, sin que lo anterior signifique restar importancia a todo aquello que forma parte de la actividad productiva como puede ser el caso de la 3ª Ronda de Negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a celebrarse en Ottawa, Canadá, en la que se espera que los temas objeto de discusión estén enfocados en aquellos aspectos considerados “difíciles”como es el caso de los estándares laborales que buscan elevar los sueldos en México.

 

Terremoto martes 19 de septiembre de 2017.

 

Considerando dicho escenario como punto de partida de nuestro Resumen Semanal de Mercados, empecemos por manifestar nuestra solidaridad con todos aquellos que de forma directa o indirecta han resultado afectados por los referidos desastres naturales ya sea en su persona o la de sus seres queridos, patrimonio,  fuente de ingresos o una desafortunada combinación de todo lo anterior, independientemente de la ubicación geográfica donde pudieran encontrarse, pues al final del día, recordemos que se trata de seres humanos sin importar su nacionalidad y/o lugar de residencia, poniendo de manifiesto que tanta atención requiere un desastre natural suscitado en el Caribe o los Estados Unidos, como aquellos que tuvieran lugar en diferentes entidades federativas del territorio nacional, incluida la Cd. de México, destacando para el caso de Puerto Rico y México que han sido golpeados por dos diferentes huracanes y sismos –respectivamente- de considerables magnitudes cada uno en un periodo de tiempo tan corto que las preguntas obligadas versan en torno a la capacidad de respuesta del gobierno de dichos países, también entendida como la capacidad para hacer frente a los retos y desafíos por venir –por ejemplo- en materia de reconstrucción de la infraestructura para reactivar el dinamismo económico y mejorar la calidad de vida de la sociedad en su conjunto, siendo esta última en la que concentraremos nuestra atención, haciendo particular referencia al caso de México ante el desproporcionado presupuesto otorgado a los partidos políticos de cara a los comicios electorales del 2018 vs., las prioridades anteriormente referidas y la falta de equidad que a pesar del grado de madurez que ha venido ganando México como economía emergente, no ha logrado reducir la brecha entre los más acaudalados y los que menos ingresos tienen y que son mayoría.

¿La Economía resentirá efectos del sismo? 

Para lo cual, retomaremos algunos de los aspectos señalados en nuestro Resumen Semanal de Mercados del 4 al 8 de septiembre titulado; ¿Cómo puede contribuir el Sistema Financiero con la reactivación económica tras una catástrofe natural? En el que hacemos referencia a la palabra de sabiduría que dice; “… al Cesar lo que es del Cesar…”cita con la cual reconocemos que el Estado requiere de cierta recaudación para cubrir el gasto público entendido como gasto social, gasto económico y gasto corriente, en donde el gasto social está comprendido –entre otros aspectos- por salud, educación e infraestructura, mientras que el gasto económico es el presupuesto necesario para construir los hospitales, escuelas, puentes y carreteras, etc., al tiempo que el gasto corriente es el que contempla el pago de los sueldos y salarios de aquellos que prestan sus servicios profesionales para el desempeño de las tareas anteriores, por lo que podemos entender que el problema no es el pago de impuestos, sino la mala recaudación y peor distribución de estos, pues como sabemos, no hay nada gratuito, todo tiene un costo que deberá ser pagado en tiempo y forma y para ello es que el Estado tiene que llevar a cabo cierta recaudación de impuestos, el problema es cuando tenemos un obeso aparato burocrático incapaz de generar resultados que por si fuera poco recibe sus generosos honorarios con cargo al erario público, es decir, con cargo a los impuestos pagados por los contribuyentes, sin que esto represente un beneficio a la sociedad en su conjunto.

 

Situación que durante años (de hecho sexenios) se ha venido alimentando, sin embargo tras los desastres naturales –huracanes y sismos- suscitados desde finales de agosto y principios de septiembre (2017) que afectaran a los Estados de Baja California Sur, Oaxaca y Chiapas y posteriormente a los Estados de Puebla, Morelos, Guerrero, Estado de México y Cd. de México –entre otras entidades- al cumplirse 32 años del sismo del ´85, esta situación se ha turnado insostenible ante el desbordado e injustificado gasto corriente del Estado, particularmente el relacionado con el financiamiento a los partidos políticos, cuyo desprestigio se han ganado a pulso independientemente de su color de identidad, pues mientras el común denominador de la población tiene que trabajar décadas y contribuir con su propio Fondo de Ahorro para el Retiro para poder aspirar a recibir una pensión que en la mayoría de los casos es igual o menor a la tercera parte de su último salario base de cotización, la clase política mexicana vive una vida llena de privilegios que objetivamente está fuera del alcance de la mayoría de los ciudadanos, sin mencionar que más de uno de estos “flamantes políticos” argumenta que no hay razón para sorprenderse por su nivel de ingresos, pues estos pueden ser iguales o menores a los de un empresario, evidenciando no solo su falta de sensibilidad, sino también su ignorancia, pues olvidan que los empresarios además de asumir el costo y riesgo que poner por obra una determinada unidad de negocio representa, generan un valor agregado en beneficio de la sociedad en su conjunto, entendido como puestos de trabajo directos e indirectos, al tiempo que satisfacen las necesidades del consumidor, contribuyendo de esta forma con el crecimiento y desarrollo económico del país, demostrando con lo anterior que la prosperidad de las naciones no depende en exclusiva de sus gobiernos, sino de sus empresas y estas a su vez de su personal que es el activo más valioso con el que cuentan, lo cual no tiene nada que ver con el populismo, sino con el correcto funcionamiento del flujo circular de la economía, pues es una realidad que el Estado no genera riqueza alguna, por el contrario solo genera gastos, los cuales como se ha referido, pueden estar debidamente justificados en tanto generen un beneficio en favor de la sociedad en su conjunto, reiterando con lo anterior que el papel del Estado es administrar la riqueza del país procedente de la actividad productiva que está a cargo de la Iniciativa Privada (IP).

“Lo anterior no significa que no existan servidores públicos con vocación de servicio…”

Lo anterior no significa que no existan servidores públicos con vocación de servicio, mucho menos que todos los empresarios sean éticos, pues sabemos que al interior de cada uno de los diferentes conjuntos que conforman los agentes económicos siempre habrá personas valiosas y personas cuestionables, por lo que es menester de cada cual demostrar con base en resultados en que subconjunto se encuentra y no así con base en la esterilidad de la retórica, pues esta carece de credibilidad, máxime viniendo de una clase política que ha demostrado estar más preocupada por sus intereses partidistas y personales que por el interés común, prueba de lo anterior es la facilidad con la que cambian su militancia partidista tan pronto como dejan de ser favorecidos a título personal, al grado de crear “nuevas alternativas”.

 

Podremos contribuir de forma significativa con la reconstrucción de la infraestructura.

 

No obstante lo anterior y sin dejar de exigir lo que por derecho corresponde a la ciudadanía, es oportuno destacar, como bien refiriera Luis De La Calle, Co-Autor del libro “Clase Mediero: Pobre no más; desarrollado aun no”, que México es un país que ha sabido superarse con gobierno, sin gobierno y a pesar del gobierno, por lo que ahora corresponde hacer lo propio para reponernos del golpe recibido tras los desastres naturales, empezando por entender que estos últimos lamentablemente son susceptibles de presentarse en el momento menos esperado, particularmente los sismos, por lo que nada podemos hacer por evitarlos, sin embargo, mucho podemos hacer por minimizar el impacto negativo que estos puedan representar para nuestro patrimonio, lo cual no significa que podamos garantizar que al hacer de la administración de riesgos naturales un hábito y parte de nuestra cultura organizacional como residentes de un país intensivo en actividad sísmica podremos erradicar por completo el riesgo asociado a dichos fenómenos naturales, sin embargo, si podremos tener la tranquilidad de que nuestra prioridad ante un evento de esta naturaleza –sismo- deberá ser preservar nuestra integridad personal y la de nuestros seres queridos, conscientes de que los riesgos asociados a la preservación de nuestro patrimonio ha sido transferida a un tercero entendido como Aseguradora, conscientes que el pago de la “prima” correspondiente no es un gasto inútil, sino una de las mejores inversiones que estaremos realizando, pues recordemos que un seguro como tal tiene como principio y fundamento ayudarnos a preservar nuestro patrimonio y no así multiplicar el valor del mismo, de modo que si al término del periodo contratado no se presentara ninguna contingencia, lo primero que tenemos que hacer es dar gracias a Dios, seguido de renovar nuestra póliza de seguro, al tiempo que nos auxiliamos de nuestro Asesor Contable para hacer deducible el pago de la “prima” en cuestión, desde luego, vendría bien que un porcentaje del pago del impuesto predial que todo propietario debe pagar anualmente se destinara al pago de dicha “prima” y otro porcentaje a un Fondo de Reservas que permita hacer frente a las adversidades para apoyar a quienes no sean propietarios, al tiempo que se hace extensiva la posibilidad de celebrar contratos de renta con opción a compra a toda la población independientemente de que cuenten o no con un Fondo de Ahorro para la Vivienda como el proporcionado por el INFONAVIT, esto sí que generaría un beneficio en favor de la sociedad en su conjunto y podría reivindicar la imagen de la clase política; ¿Será que como sociedad podremos hacer lo propio por llevar esta iniciativa al Congreso hasta que sea puesta por obra?

Tan importante como lo anterior, es la forma en que podremos contribuir de forma significativa con la reconstrucción de la infraestructura y reactivación de la planta productiva, lo cual podemos llevar a cabo mediante la inversión productiva –por ejemplo- a través de las denominadas FIBRAS listadas en el la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y que muy posiblemente también lo estarán en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) próxima a iniciar operaciones en 2018, las cuales en esencia son un Fideicomiso de Infraestructura y Bienes Raíces cuyo principio y fundamento no es la adquisición de inmuebles en sí misma, sino invertir productivamente los recursos financieros en infraestructura y bienes raíces susceptibles de generar valor agregado, pudiendo ser mediante diversos proyectos de infraestructura, casa habitación, edificios comerciales, bodegas, hoteles, etc., lo cual es oportuno señalar, también podemos hacer a través de la cuenta individual de nuestro Fondo de Ahorro para el Retiro en tanto la SIEFORE en la que se encuentren nuestros ahorros mantenga un porcentaje de la cartera en dichos instrumentos, situación que podemos consultar directamente con la AFORE en cuestión o en su defecto con la CONSAR, de hacerlo así no solo estaremos apoyando la reactivación económica del país, sino también incrementaremos nuestro Fondo de Ahorro para el Retiro y con ello estaremos en condición de mejorar nuestra pensión llegado el momento del retiro.

Desde luego, si nuestra restricción presupuestaria lo permite, también podemos invertir un porcentaje de nuestro patrimonio mediante el ETF EWW listado en el New York Stock Exchange cuya cartera está conformada por una cesta de empresas mexicanas de diferentes Sectores e Industrias incluida una FIBRA, lo cual podemos hacer indistintamente de forma individual, a través de algún Fondo de Inversión disponible en el Sistema Financiero o bien, integrándonos a un Investment Club que estando debidamente habilitado para el ejercicio de sus funciones y siendo compatible con nuestros intereses consideremos pertinente, destacando que un Investment Club es susceptible de formar parte del Capital Semilla de proyectos productivos que perfectamente pueden ser puestos por obra en las zonas afectadas por los sismos mediante la conformación de una SIBRA que en esencia son una Sociedad de Inversión en Bienes Raíces, similar a las FIBRAS, pero para proyectos productivos y/o unidades de negocio de menor capitalización, es decir, para MIPYMES independientemente que estén consolidadas o sean de nueva creación, para lo cual es necesario adquirir las competencias mínimas indispensables en materia de Principios de Economía Empresarial y constituir una Sociedad Mercantil, preferentemente una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) para otorgar la certidumbre jurídica a cada una de las partes gracias al gobierno corporativo que las caracteriza, es decir, otorgar la certidumbre jurídica correspondiente al emprendedor y/o empresario, al inversionista y/o Investment Club quien destinará un porcentaje de sus activos financieros para la administración de los riesgos asociados a la unidad de negocio objeto del financiamiento y si fuera el caso, a los socios industriales entendidos como los que estarán operando la unidad de negocio, tema también abordado en la 2da Edición de “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI” cuyo autor es José Luis Lecona RoldánMBA y Money Manager de FX Global Management, LLC, Investment Club miembro de la National Association of Investors Corporation –NAIC-.

 

LCNI & MBA José Luis Lecona Roldán

CEO/Money Manager FX Global Management, LLC