Resumen Semanal de Mercados del 11 al 15 de septiembre de 2017.

Una vez concluida la Semana Nacional del Emprendedor celebrada del 11 al 15 de septiembre en la Ciudad de México y luego de un año de arduo trabajo a propósito de la Conferencia impartida por quien escribe el presente artículo en el marco de la Semana Nacional del Emprendedor en su edición 2016 titulada “El Maridaje Perfecto Entre las Fuentes de Financiamiento Alternativas y la Administración de Riesgos”, considero oportuno tomarnos el tiempo para entender tanto la importancia de las fuentes de financiamiento alternativas como su relación con el emprendimiento y posterior consolidación de las diferentes unidades de negocio.

Con base en dicho antecedente y reconociendo los esfuerzos realizados por parte del Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) y/o Start Up México (SUM) –entre otras organizaciones- en cuanto al acompañamiento y capacitación al emprendedor se refiere, es preciso hacer un alto en el camino y atender la necesidad de asesoría y capacitación en materia de Principios de Economía Empresarial para crear la cultura económica y financiera que nos permita a su vez generar una base sólida de inversionistas calificados susceptibles de proporcionar el financiamiento requerido por los emprendedores y unidades de negocio en vías de desarrollo con potencial de crecimiento, destacando que para cumplir dicho propósito no es preciso poseer una fortuna en lo particular, sino la conformación de equipos de trabajo multifuncionales, autoadministrados y enfocados a los resultados como base de operación de un Club de Inversión, retomando de esta forma la iniciativa en su momento impulsada por Vicente Fox durante su administración entendida como “… hacer de los Clubes de Inversión una fuente de financiamiento para los diferentes proyectos productivos”.

Para lo cual, es necesario remitirnos a los básicos para conocer el principio y fundamento de todo Club de Inversión y desde luego las relaciones costo-beneficio y riesgo-recompensa que los caracterizan, figura inspirada por Frederick C. Russell a principios de los años 1900´s en los Estados Unidos, misma que tras 50 años de operación exitosa dio origen a la fundación de la Asociación Nacional de Clubes de Inversión, NAIC por sus siglas en Ingles, el 20 de Octubre de 1951, destacando que la principal característica de un Club de Inversión es que no tienen clientes sino inversionistas asociados con intereses en común, los cuales a su vez se reservan el derecho de diseñar y administrar su portafolio de inversión acorde con sus propios intereses, en el entendido que los Clubes de Inversión adscritos a la NAIC invierten el valor total de sus activos financieros en instrumentos listados en los principales Mercados de Valores al tiempo que administran los riesgos asociados –principalmente- mediante los Mercados de Derivados Regulados, sin embargo, el modelo de negocio propuesto por la NAIC es susceptible de replicarse en países en vías de desarrollo para proporcionar financiamiento a la actividad productiva, es decir, a proyectos productivos y empresas en vías de desarrollo con potencial de crecimiento no listadas en el Mercado de Valores, modelo de negocio también conocido como Venture Capital Fund, en el entendido que el financiamiento directo a la actividad productiva siempre requerirá de un mayor presupuesto, por lo que estará reservado para aquellos Clubes de Inversión cuyo patrimonio sea considerable, caso contrario deberá sujetarse al modelo de negocio propuesto por la NAIC, pues recordemos que los Mercados de Valores son la forma de democratizar el acceso a las fuentes de financiamiento, lo cual es aplicable tanto para el público inversionista como para los emisores de los diferentes instrumentos de inversión.

Considerando lo anterior, tomaremos como ejemplo de caso de éxito el proyecto puesto en marcha en el Estado de Oaxaca, mismo que no obstante es una de las Entidades Federativas con mayor marginación en México, en la comunidad de Villa Talea de Castro con 2,500 habitantes, se ha logrado implementar una Red de Telefonía Móvil con costos considerablemente inferiores a los de las principales compañías de telefonía que operan en el país, significando ahorros del 80% respecto a las tarifas regulares, gracias al apoyo de Rhizomatica, organización sin fines de lucro cuyo principio se define como “telefonía celular con sabor comunitario”, iniciativa que busca un modelo de administración similar a las radios comunitarias, la cual ha sido apoyada por la propia alcaldía del lugar teniendo como punto de partida “… que una comunidad pueda administrar su propio sistema basado en el modelo de las radios comunitarias”. Lo cual, a decir de los propios pobladores debe ser visto más que como negocio, como una cuestión de comunicación y derecho humano, de tal forma que los ingresos derivados de éste servicio  sean utilizados para pagar los costos propios de operación, conservación y mantenimiento del lugar donde se encuentra el equipo, poniendo de manifiesto que no se trata de una empresa lucrativa.

En este sentido, la Red Comunitaria de Talea también conocida por sus siglas RCT, inicio operaciones en dicha población montañosa ubicada a poco más de 100 kilómetros de la Capital del Estado, lugar en el que los principales operadores de telefonía móvil no tienen cobertura entre otras razones por falta de infraestructura y por considerar que la población no representa un mercado potencial, destacando que a unos cuantos meses de haber iniciado operaciones RCT, el número de usuarios suscritos llegó a 700, los cuales con una tarifa equivalente a 1.5 dólares mensuales ahora pueden realizar llamadas entre sí incluidos los teléfonos fijos del lugar y con un costo adicional también pueden hacer llamadas a otros números de las diferentes compañías de telefonía móvil, incluso a los Estados Unidos, en donde existen algunas Ciudades como Los Ángeles y Seattle desde donde pueden marcar a Villa Telea como si se tratase de un número local, también aplicable para quienes desean comunicarse desde la Ciudad de México, lo cual es posible mediante una conexión a Internet, un sistema de transmisión de voz en línea y un Software de operación de código abierto, en donde si bien las llamadas están limitadas en cuanto a su duración se refiere, también es cierto que los usuarios pueden hacer el número de llamadas que deseen, situación que ha traído un beneficio a la población en su conjunto toda vez que no solo se ha abierto el mercado para la venta de equipos celulares económicos, sino también se ha favorecido el desarrollo del lugar al optimizar el uso de los moto taxis, respetada toda proporción, de forma similar a UBER, poniendo de manifiesto que no solo es posible poner por obra una Start Up en un país y/o plaza desarrollada, solo es cuestión de identificar las necesidades de la población del lugar donde se pretende llevar a cabo el emprendimiento en cuestión para satisfacerlas de manera eficaz y eficiente y separar lo deseable de lo posible para aprovechar las ventajas comparativas disponibles, las cuales si bien son diferentes entre un lugar y otro, lo cierto es que siempre existirán aun cuando a simple vista parezcan más un área de oportunidad, reto o desafío.

Con base en el ejemplo anterior, podemos ver los beneficios derivados de un aparato institucional inclusivo que favorece el modelo de negociación integrador, destacando que los Clubes de Inversión los podemos clasificar en tres diferentes modalidades; 1) Club de Inversión sin fines de lucro también conocidos como “Non for Profit”, encabezados principalmente por ONG ´s y Fundaciones, los cuales suelen ser altamente vulnerables toda vez que carecen de sostenibilidad económica pues dependen de donativos y la filantropía, 2) Club de Inversión con fines de lucro o “For Profit”, caracterizados por obtener ganancias derivadas de las ventas de los productos o servicios producidos y/o comercializados según corresponda, por parte del proyecto productivo objeto de financiamiento y 3) Híbridos, que son una mezcla de los anteriores, en el entendido que cualquiera que sea el caso, particularmente entre éstos últimos y los Clubes con fines de lucro, la idea es apoyar proyectos productivos pertenecientes a los Sectores Estratégicos de la Economía, estando dirigidos principalmente a la base de la pirámide y teniendo implícitas características fundamentales como responsabilidad social y ambiental, justicia y equidad, formando parte éste tipo de iniciativas de las denominadas “Inversiones de Impacto”.

Desde luego, toda vez que un Club de Inversión se reserva el derecho de diversificar el valor total de sus activos financieros, lo idóneo es destinar un porcentaje del valor total del Club de Inversión a la negociación de aquellos instrumentos financieros que permitan administrar los riesgos asociados a la actividad preponderante del proyecto productivo o empresa en vías de desarrollo objeto del financiamiento, siendo de utilidad para tal efecto dar seguimiento –por ejemplo- al Índice  del Dólar Americano mediante el Dow Jones FXCM Dollar Index para conocer la percepción del público inversionista y por ende la rotación del dinero y otro porcentaje a la inversión de largo plazo en aquellos Sectores y/o Industrias con mayor dinamismo y/o expectativas como puede ser la infraestructura ante la evidente necesidad de reconstruir todas y cada una de las plazas afectadas por los recientes desastres naturales, al tiempo que se diversifica en aquellos instrumentos considerados como refugio ante los embates inflacionarios y/o escenarios inciertos generadores de incertidumbre como el oro, lo cual podemos llevar a cabo mediante el ETF GDX que al estar conformado por una cesta de emisoras pertenecientes al Sector de la Minería es susceptible de pagar dividendos, lo cual es un incentivo adicional ante una eventual contracción en la cotización del ETF, conscientes de que siempre podremos integrarnos a un Club de Inversión en marcha que estando debidamente habilitado para el ejercicio de sus funciones y siendo compatible con nuestros intereses consideremos pertinente.

Ahora bien, la pregunta obligada podría ser; ¿Por qué es importante tomarnos el tiempo para crear esa cultura económica y financiera? Pues bien, la respuesta por impopular que parezca es simple, porque no basta con crear emprendedores si no hay Capital Semilla y/o Capital de Riesgo para la puesta en marcha de las diferentes unidades de negocio, tan importante como lo anterior, es preciso considerar que existen personas con excedentes de capital que sin que se trate de una fortuna, están dispuestas a invertir un porcentaje de su patrimonio en algún negocio, sin embargo no todos ellos están dispuestos y/o interesados en involucrase en la operación de dicho negocio, poniendo de manifiesto que dentro del flujo circular de la economía tan importante es el emprendedor y futuro empresario y su equipo de trabajo, como el público inversionista, reiterando de esta forma la importancia de crear la cultura organizacional que nos permita trabajar en armonía entre los diferentes agentes económicos, en donde cada cual pueda dar lo mejor de sí mismo en beneficio de la sociedad en su conjunto y recibiendo en añadidura su justa recompensa, partiendo de la premisa manifiesta en el ideario de la NAIC, el cual dice que; “El capitalismo puesto a disposición de los micro, pequeños, medianos y grandes negocios en todas y cada una de sus respectivas áreas a nivel local y global, puede ser mejor en la medida que la ciudadanía en su conjunto entienda el concepto de inversión; -lo cual se logra mediante la óptima educación en la materia- para proporcionar de forma inteligente el financiamiento necesario a los proyectos productivos en las diferentes industrias”.

Demostrando de esta manera el beneficio que aportan los Clubes de Inversión en su calidad de fuentes de financiamiento alternativas al fortalecer la planta productiva mediante el óptimo manejo de los recursos económicos al ser canalizados al financiamiento de proyectos productivos, toda vez que estos muestren alto potencial de crecimiento, generen valor agregado, permitan el acceso a mercados internacionales y contribuyan con la integración de cadenas productivas, por lo que es importante fomentar una objetiva y responsable participación dentro del Capital de Riesgo propio de todo proyecto productivo para contribuir con el crecimiento y desarrollo económico, al tiempo que se revierte la perversa tendencia de privatizar las ganancias y socializar las pérdidas; por una visión que permita legalmente socializar las ganancias y privatizar las perdidas, lo cual es objetivamente posible mediante un Club de Inversión, tema también abordado en la 2da Edición de “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI” cuyo autor es José Luis Lecona Roldán, MBA y Money Manager de FX Global Management, LLC, Investment Club miembro de la National Association of Investors Corporation –NAIC-.

 

LCNI & MBA José Luis Lecona Roldán

CEO/Money Manager FX Global Management, LLC