A lo largo de los últimos meses hemos compartido nuestro Resumen Semanal de Mercados, destacando el sentimiento del público inversionista internacional –individual e institucional- que al final del día es el que propicia la rotación del dinero dependiendo de las condiciones generales del entorno económico, comercial, político y social tanto global, regional como local, con base en lo anterior y conscientes de los diferentes retos y desafíos por venir y la forma en que estos últimos podrían impactar –positiva o negativamente- el dinamismo económico y por ende la conformación de todo portafolio de inversión, consideramos oportuno hacer un comparativo entre el principio y fundamento del Mercado de Valores y el Mercado de Derivados y la forma en que estos se relacionan en beneficio de la actividad económica y productiva.

En este orden de ideas empecemos por recordar que el principio y fundamento de todo Sistema Financiero es vincular a los agentes económicos con excedentes de capital en busca de rendimientos con aquellos agentes económicos con necesidades de financiamiento para poner por obra un determinado proyecto productivo o incrementar la capacidad instalada de una unidad de negocio en marcha.

Con este antecedente en mente, podemos entender que el Mercado de Valores es aquel mediante el cual los gobiernos, las empresas y los bancos pueden recibir financiamiento de largo plazo por parte del público inversionista, destacando para el caso de las empresas y los bancos la posibilidad de emitir instrumentos denominados de Deuda o bien de Renta Variable, en donde los inversionistas en instrumentos de Deuda en esencia lo que están haciendo es otorgar financiamiento al emisor a cambio de un rendimiento determinado para recuperar su capital principal al término del periodo contratado, sin que lo anterior signifique una participación accionaria en la empresa o banco  emisor de dicho instrumento, a diferencia de los instrumentos de Renta Variable como las Acciones que en estricto sentido permiten al público inversionista beneficiarse del crecimiento que pudiera experimentar la empresa o banco emisor de dichas Acciones con el paso del tiempo, en el entendido que el inversionista acepta las relaciones “Costo – Beneficio” y “Riesgo – Recompensa” propias de este tipo de inversiones que son la razón por la cual se denominan instrumentos de Renta Variable, pues son susceptibles de presentar minusvalías durante periodos de contracción económica o turbulencia financiera.

Por su parte, los Mercados de Derivados han sido creados para administrar los riesgos asociados a la actividad económica y productiva y en fechas recientes como el vehículo idóneo para diversificar un portafolio de inversión por las ventajas comparativas que los caracterizan en términos de requerimientos de capital, razón por la cual debe diferenciarse entre un instrumento de inversión como los anteriormente descritos y un instrumento financiero destinado para la administración de riesgos sobre Divisas, Índices Bursátiles o Commodities sean estos agrícolas, energéticos o metales y/o para la diversificación de un portafolio de inversión como son todos y cada uno de los instrumentos pertenecientes a la familia de los Mercados de Derivados sean estos Regulados o bien los denominados Over the Counter –OTC-.

En este contexto y debido a la rotación que suele tener el dinero mediante la diversificación de los principales vehículos de inversión como los Mutual Funds, Hedge Funds, Investment Clubs, entre otros, es importante tener presentes las siguientes consideraciones:

En la actualidad, casi todos los instrumentos financieros pueden adquirirse en cualquier Institución Financiera, la diferencia estriba en muchos casos en el vehículo seleccionado pues esto puede significar costos y retenciones impositivas innecesarias.

En esta etapa deberemos responder a las preguntas; Qué, Cómo, Cuándo y Dónde.

¿Qué?

Renta Fija (Certificados de Depósito, Depósitos Fiduciarios, Notas, Bonos Corporativos, Bonos Gubernamentales, Eurobonos, etc.).

Renta Variable (Acciones, Sociedades de Inversión, ADR´s, Close end Funds, ETF´s, Opciones, Futuros, Divisas, CFD´s, etc.).

¿Cómo?

Porcentajes de inversión en cada instrumento. Es decir, la composición, diversificación y balance de la cartera.

¿Cuándo?

El momento idóneo de adquirir los instrumentos, aprovechando bajas de precio temporales o esperando la colocación de emisiones atractivas.

¿Dónde?

La Institución Financiera adecuada para llevar a cabo la estrategia de inversión o negociación de manera segura y eficiente, pues si bien en la actualidad existen principalmente en los Estados Unidos y Europa una extensa variedad de Instituciones Financieras dedicadas a proporcionar acceso electrónico a los diferentes Mercados, no todas ellas cuentan con la infraestructura necesaria para cumplir en plenitud con las expectativas de inversión del público en general, pues en algunos casos, se trata de instituciones especializadas en un Mercado en particular, lo cual podría resultar contraproducente al momento de administrar una Tesorería que requiere mayor diversificación.

En virtud de lo anterior, es importante seleccionar la institución que estando debidamente habilitada para el ejercicio de sus funciones, nos proporcione el acceso a los diferentes Mercados Financieros –Valores y Derivados- para estar en condición de poner por obra nuestras estrategias de inversión, diversificación y cobertura financiera, en el entendido que existen algunos instrumentos financieros como los CFD´s –entre otros- que están restringidos para los residentes/ciudadanos de determinadas plazas, por lo que es necesario conocer las relaciones “Costo-Beneficio” y “Riesgo-Recompensa”, así como los alcances, limitaciones, restricciones legales, principio y fundamento de cada uno de los diferentes instrumentos financieros para proceder en consecuencia.

Ahora bien, como podemos beneficiarnos de ambos Mercados cuando nuestra restricción presupuestaria es limitada y debido a la naturaleza de nuestra actividad preponderante no disponemos del tiempo necesario para hacernos cargo del diseño y administración de nuestras estrategias de inversión, diversificación o cobertura financiera.

Pues bien, es un hecho que siempre podremos considerar la posibilidad de llevar a cabo lo anterior mediante una Sociedad de Inversión disponible a través de cualquier Intermediario Financiero, no obstante lo anterior, estas no siempre tienen un universo de inversión compatible con nuestros propios intereses o aun teniéndolo, no siempre están a nuestra alcance, ya sea por el monto mínimo requerido para invertir en dichos instrumentos o bien por no ajustarse a nuestros requerimientos en tiempo y forma.

A la luz de esta realidad, es que existen los Investment Club o  Clubes de Inversión, los cuales surgieron como un vehículo de inversión para proporcionar financiamiento a empresas en vías de desarrollo y consolidadas cotizadas dentro de los Mercados Financieros y para educar a sus integrantes, en el entendido que la principal característica de un Investment Club desde su origen en el Estado de Texas, Estados Unidos en 1898 y posteriormente en Detroit en 1940, es que no tienen clientes sino asociados con intereses en común.

Desde entonces, la participación cada vez mayor de inversionistas individuales a nivel mundial dentro de los Investment Club se ha incrementado considerablemente, partiendo de la premisa; “El Capitalismo puesto a disposición de los micro, pequeños, medianos y grandes negocios en todas y cada una de sus respectivas áreas a nivel local y global, puede ser mejor en la medida que la ciudadanía en su conjunto entienda el concepto de inversión; -lo cual se logra mediante la óptima educación en la materia- para proporcionar de forma inteligente el financiamiento necesario a los proyectos productivos en las diferentes industrias”.*

*Fuente: Thomas E. O´Hara & Kenneth S, Janke, Sr.; Starting and Running a Profitable Investment Club; Time Business

Considerando lo anterior, los Investment Club han demostrado ser el vehículo idóneo para realizar inversiones diversificadas reservadas para los grandes capitales sin tener que hacer enormes aportaciones de dinero de forma individualizada, al tiempo que facilitan a los menos experimentados aprender de los más experimentados, proporcionando una plataforma social para conocer gente con objetivos similares, destacando dentro de sus beneficios, el hecho de propiciar que las personas estén más y mejor informadas y por ende involucradas en las decisiones de inversión que se toman.

De hecho, invertir por medio de un Investment Club es muy parecido a hacerlo mediante una Sociedad de Inversión o Fondo Mutuo, pero en vez de que lo dirija un Intermediario Financiero, esto se hace entre los miembros del Club quienes se reservan el derecho de auxiliarse de un Money Manager, en este sentido, los integrantes de un Investment Club suelen ser familiares y/o amigos en la mayoría de los casos dispersos en diferentes áreas geográficas, para quienes el Intermediario Financiero es un aliado estratégico entendido como proveedor de acceso al Mercado, permitiendo así que los integrantes del Club participen activamente en la toma de decisiones de inversión. Por ejemplo, un Investment Club puede comprar con la mitad de su patrimonio un Fondo Mutuo y con la otra mitad diferentes instrumentos de inversión sean estos de Deuda como Bonos o Certificados de Depósito o Renta Variable como las Acciones de empresas listadas en los principales Mercados Financieros, sean de Gran Capitalización (Large Caps), Mediana Capitalización (Mid Caps), Pequeña Capitalización (Penny Stocks), Exchange Traded Funds (ETF´s) o en los denominados Close end Funds o Trackers con la finalidad de diversificar el valor de sus activos bajo la compra única de un mismo instrumento de inversión, así como en instrumentos pertenecientes a la familia de los Derivados tales como las Opciones, Futuros, Divisas o CFD´s con la finalidad de obtener coberturas financieras.

Con base en lo anterior, podemos entender que los Mercados Financieros y de forma particular la actividad financiera bursátil no es, no ha sido ni será comparable con un casino, pues en estos solo tenemos dos posibilidades, o se gana o se pierde el total de lo dispuesto para una determinada apuesta que siempre estará enfocada en un mismo evento, mientras que la inversión responsable y profesionalizada al interior de los mercados financieros internacionales nos permite diversificar el valor de nuestros recursos económicos por Industria o Sector, sea de forma global, internacional o local y tan importante como lo anterior, determinar el porcentaje que asignaremos a cada uno de los diferentes instrumentos financieros que conformarán nuestro portafolio de inversión, lo cual no significa que el riesgo asociado a esta actividad se elimine, pero sí se administra mediante la diversificación  y el establecimiento de un límite máximo de tolerancia también entendido como Stop Loss para retirarnos de forma oportuna de toda posición que por diferentes circunstancias enfrente situaciones adversas a nuestros intereses sin tener que esperar a que nuestro patrimonio se pulverice, para lo cual, es necesario tomarnos el tiempo para adquirir las competencias necesarias para optimizar el manejo de nuestros recursos, tema también abordado en la 2ª Edición de “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI” cuyo autor es José Luis Lecona Roldán, MBA y Money Manager de FX Global Management, LLC, Investment Club miembro de la National Association of Investors Corporation –NAIC-.