Y así, sin mayor explicación, estamos en la víspera de navidad luego de un año (2016) lleno de todo tipo de eventos que no por haber sido inesperados son ajenos a la realidad de nuestro entorno, destacando entre ellos el Brexit, el NO a la paz en Colombia en lo que podríamos llamar su primera edición y desde luego los resultados electorales en los Estados Unidos, sin dejar de lado aquellos acontecimientos regionales como la suspensión de Venezuela del MERCOSUR para el caso de Latinoamérica, mientras que para el caso de la Eurozona se hicieran presentes resultados como los suscitados tras el “referéndum” que tuviera lugar en Italia, derivando en la renuncia del 1er Ministro Matteo Renzi, al tiempo que en Asia, Japón ratificara el TPP a pesar de la negativa del presidente electo de los Estados Unidos Donald J. Trump por ratificarlo, contrastando lo anterior con el alza que han experimentado los Índices Bursátiles –principalmente- norteamericanos tras los resultados electorales del pasado 8 de noviembre respecto a la posible “guerra comercial” entre los Estados Unidos y China susceptible de presentarse en caso de que la administración Trump próxima a entrar en funciones el 20 de enero de 2017 decida implementar una serie de medidas proteccionistas en contra de la apertura e integración comercial, lo cual es oportuno destacar, pues si bien afectaría a los países con los que hasta ahora Estados Unidos ha mantenido un intercambio comercial considerable como México y China –entre otros-, lo cierto es que uno de los principales afectados de una toma decisiones de esta naturaleza sería el propio Estados Unidos, toda vez que el 95% del mercado mundial de bienes y servicios se encuentra fuera de sus fronteras.
En este contexto, terminamos la semana comprendida entre el 12 y el 16 de diciembre con un incremento en las Tasas de Interés por parte de la FED en 25 Puntos Base para situarse en un rango de 0.50% – 0.75% seguido del incremento realizado por el Banco de México –BANXICO- por 50 Puntos Base para llevar la Tasa de referencia a 5.75% propiciando lo anterior un deslizamiento de la paridad cambiaria del peso mexicano frente al dólar americano entre su nivel mínimo ubicado ligeramente por debajo de 20.10 alcanzado previo al anuncio de la FED el miércoles 14, momento para el cual la cotización alcanzó niveles de 20.50 para cerrar la jornada del viernes 16 en niveles de 20.40/45 pesos por dólar en el Mercado Spot, lo cual se suma a las perspectivas del público inversionista internacional que ha visto con buenos ojos los resultados de la Fase 4 de la Ronda 1 con la asignación de 8 de los 10 campos petroleros en concurso comentados en nuestro Resumen Semanal de Mercados previo, mismos que sabemos han sido considerados como un evento positivo para México, toda vez que mejoran las expectativas de Inversión Extranjera Directa (IED) a partir del próximo año.

USD/MXN (Dólar Americano vs; Peso Mexicano) Daily Chart 1 Year Fuente: TD Ameritrade
Con este escenario en mente, es oportuno considerar las proyecciones de BANXICO para 2017 anunciadas tras el incremento de Tasas de Interés respecto al comportamiento de la economía mexicana que estiman un crecimiento del 1.7% una inflación de 4.13% y un Tipo de Cambio (USD/MXN) entre 20.90 y 21.00 pesos por dólar, lo cual, considerando las condiciones generales del entorno global y las ventajas comparativas de México, bien podría ser interpretado como un vaso medio lleno o un vaso medio vacío dependiendo de la percepción que se tenga de las cosas, en cuyo caso lo importante no deberá limitarse a una mera percepción de las cosas, sino a las acciones a tomar, las cuales es oportuno señalar, son un conjunto de acciones que corresponde a todos y cada uno de los agentes económicos poner por obra desde nuestra particular área de competencia, empezando por mejorar nuestra productividad también entendida como optimizar el manejo de los limitados recursos de los que disponemos, sea de tipo económico, financiero, material y sobre todo humano, siendo en este rubro en el que deberemos poner particular atención, toda vez que no basta con tener un bono demográfico considerable mejor entendido como gente joven que objetivamente puede ser productiva, si ésta no cuenta con las competencias requeridas por el mercado de trabajo, poniendo de manifiesto la importancia de vincular los programas educativos con la actividad económica acorde con la vocación de las diferentes entidades federativas para estar en condición de generar los puestos de trabajo productivos que nos permitan detonar el crecimiento y desarrollo económico, en donde aprovechando el bono demográfico y las destrezas de este de forma local se incentive la puesta en marcha de proyectos productivos y consolidación de aquellas unidades de negocio generadoras de valor agregado.
Para lo cual, además de implementar un modelo educativo dual que permita poner por obra los conceptos objeto de estudio, es necesario pasar del saber, al hacer para poder llegar al ser, de tal forma que los programas educativos, particularmente a nivel medio y sobre todo superior no se limiten a fomentar la “titulación” de sus alumnos, sino que hagan lo propio para alcanzar su profesionalización, siendo necesario para tal efecto que las instituciones educativas –públicas y privadas- dignifiquen la labor docente empezando por otorgar certidumbre laboral a sus docentes/asesores, en donde la clave no es saturar al docente/asesor con un cúmulo de actividades administrativas, sino asignarles de forma recurrente la impartición de aquellas materias que siendo su área de especialidad les permitan poner en contexto los temas objeto de estudio con su aplicación práctica en el terreno de juego y con ello poder planear a futuro con la certeza de que podrán asumir compromisos de largo plazo como pueden ser el arrendamiento de un departamento con opción a compra o la adquisición de un automóvil mejorando así su calidad de vida, al tiempo que los propios alumnos entiendan la importancia de la adaptación al cambio y empiecen por familiarizarse con los modelos de tele-trabajo, conformados por equipos multifuncionales y multiculturales autoadministrados enfocados a los resultados.
Tan importante como lo anterior, es necesario que las instituciones financieras, sean bancos, sociedades financieras populares o cooperativas de ahorro y préstamo –entre otras-, pongan mayor atención al financiamiento a la actividad productiva en vez de concentrar su atención a los créditos al consumo, al tiempo que las empresas y los trabajadores empiecen a hacer un uso responsable de los diferentes medios de pago, no solo para bancarizar a la población que por diferentes motivos no ha tenido acceso a los servicios financieros, sino para estar en condición de reducir los tiempos muertos que restan productividad al tener que destinar tantas horas hombre para llevar a cabo operaciones tan elementales como el mismo cobro de los honorarios devengados, pues por inverosímil que parezca, aún existen organizaciones públicas y privadas, incluso educativas que manejan dichos procesos de forma tradicional o en el mejor de los casos mediante el uso de cheques, lo cual además de anacrónico, es contraproducente por el simple hecho de tener que invertir en ocasiones hasta un día entero tan solo para llevar a cabo el cobro de estos documentos cuando aquí y ahora bien podría llevarse a cabo este tipo de transferencias de dinero por medios electrónicos, sin tener que realizar traslados innecesarios, mucho menos descuidar las actividades prioritarias.
Con base en lo anterior, es importante recordar que la prosperidad de los países no es un mérito que pertenezca exclusivamente al Estado, sino a sus empresas y estas a su vez se deben a su personal que es el activo más valioso que tienen, sin embargo, dicho activo también tiene que hacer lo propio por adaptarse a las condiciones generales de nuestro actual entorno que demanda mayores competencias tecnológicas para ser susceptibles de formar parte del dinamismo económico, lo cual incluye innovación, creatividad y sobre todo asertividad para responder a las preguntas básicas; ¿Qué producir? ¿Cómo producirlo? Y ¿Para quién producirlo? En el entendido que toda innovación puesta al alcance del consumidor deberá satisfacer de manera eficaz y eficiente las necesidades de éste último, permitiendo así que podamos recibir en añadidura nuestra justa recompensa.
Así las cosas y conscientes de la importancia del trabajo colaborativo, la inclusión financiera y la relación del Sistema Financiero con la actividad económica y productiva como detonadores del crecimiento y desarrollo económico, en donde los diferentes tipos de riesgo, sean de índole económico, político, social o natural no son el enemigo público a condenar sino la constante que debemos aprender a administrar, valdría la pena considerar dentro de nuestros propósitos de año nuevo tomarnos el tiempo para familiarizarnos con los “Principios de Economía Empresarial” indispensables para la puesta en marcha y posterior consolidación de todo proyecto productivo y/o unidad de negocio con potencial de crecimiento como las MIPYME´s, tema también abordado en la 2ª Edición de “El Manejo de Capitales en el Siglo XXI” cuyo autor es José Luis Lecona Roldán, MBA y Money Manager de FX Global Management, LLC.
LCNI & MBA José Luis Lecona Roldán
CEO/Money Manager FX Global Management, LLC