Las operaciones volátiles entre el euro y el dólar de EE. UU., debido a la especulación de las medidas monetarias adoptadas por el BCE, pasaron a verse un tanto reducidas a principios de la semana pasada. Todo empezó con el Euro apaleado y magullado por las declaraciones expansivas de Draghi, y cotizando a 1,375 dólar por euro, un nivel que no se había visto desde principios de abril. El debilitamiento del euro se volvió a encender el martes con un artículo del Wall Street Journal que afirmaba que el Bundesbank alemán estaría dispuesto a respaldar al Banco Central Europeo en “un conjunto de medidas de estímulo”. La idea de que el Bundesbank, a menudo considerado como duro en su política monetaria, podría apoyar una política más expansiva, ayudó a debilitar aún más al Euro, lo que hizo que bajara 50 puntos respecto al dólar, a un nivel de 1,371.
El miércoles vio la publicación de varios Índices de Precios de Consumo europeos. Sin embargo, muchos de ellos eran estimaciones finales de las cifras preliminares anunciadas anteriormente. Sabiendo esto, los inversores necesitaban algo bastante extraordinario para sacudir a los mercados. Otra dosis de la típica inflación reducida habitual no sería suficiente para hacer que bajara la cotización frente al dólar. Evidentemente, “lo de siempre” se quedó corto con lo que siguió. Comenzó con la confirmación de la pobre estimación final del IPC alemán de un tolerable 1,1 %, seguido del IPC francés con una inflación anual del 0,7%, ligeramente por debajo de las expectativas de los analistas de un 0,9 %, y con la confirmación de una cifra positiva de un 0,4 % de inflación en España. Sin nada fuera de lo normal para cambiar las cosas, el euro ganó 10 puntos frente al dólar.

Hasta cierto punto

Los participantes del mercado vieron como el euro se desplazó aún más frente a las mayores divisas el jueves, impulsado por la promesa del vicepresidente del Banco Central Europeo, Vitor Constancio, de que el banco actuará “rápidamente” si es necesario para luchar contra el bajo nivel de inflación imperante en la Eurozona. El resto de la jornada vio la publicación de las demandas iniciales de EE. UU.‎ que indicaron que solo se habían presentado 279 000 demandas durante la semana anterior. Aparte de romper el límite de 300 000 demandas iniciales, esta es también la primera vez desde mayo de 2007 que se presentó un número tan reducido de demandas iniciales. Curiosamente, el efecto en los mercados fue limitado, debido principalmente a los esfuerzos de la Fed para hacer que el mercado de trabajo fuera menos importante a la hora de determinar las medidas de política futuras. La inminente publicación de la reducción del 0,6 % de la producción industrial de abril de EE. UU.,‎ en comparación con las expectativas de analistas de un incremento del 0,7 % tuvo un impacto más fuerte en mercados e hizo que el EUR/USD llegara a cotizarse a 1,373. Al igual que la mayoría de montañas rusas, esta terminó con el EUR/USD al nivel de 1,371 en el que empezó.
En conclusión, vemos que las promesas del BCE de medidas más expansivas se siguieron traduciendo en un euro más débil. Sin embargo, esto solo sucedió hasta cierto punto. Con el comunicado del 5 de junio del BCE, la cosa está a punto de desvelarse y ningún banco central puede darse el lujo de retirarse. ‎

Eventos económicos de la próxima semana

Lunes: el indicador de precios nacionales Rightmove se publicó en el Reino Unido, después de subir un 2,6 % el mes pasado. Los datos de pedidos de maquinaria de marzo se publicarán en Japón, después de presentar un aumento anual del 10,8 %, en las últimas cifras.
Martes: se publicará el Índice de actividad de todos los sectores en Japón. Los analistas esperan que el 1,1 % de disminución del mes pasado pase a un aumento del 1,6 %. El Índice de Precios de Consumo de abril se publicará en el Reino Unido y los analistas esperan que continúe indicando una inflación inferior aunque cercana al 2 % anual. El Índice de Precios de Producción también se publicará en el Reino Unido, pero los analistas ven que presentará cifras más moderadas.
Miércoles: este día verá la declaración de política monetaria del BoJ, seguida de la celebración de una conferencia de prensa por el gobernador Kuroda. Los datos de ventas al por menor se darán a conocer en el Reino Unido. Esto será seguido por el Índice de Confianza del Consumidor de la Eurozona. En EE. UU., la Reserva Federal dará a conocer las actas de la reunión de abril. ‎
Jueves: el Índice de Gestión de Compras del sector manufacturero de Markit se publicará en Japón. China verá la ‎publicación del Índice de Gestión de Compras del sector manufacturero del GSBC. También se publicarán ‎los PMI en diversos puntos de la Eurozona, concretamente Francia, Alemania y el compuesto de la ‎Eurozona. El Reino Unido verá la publicación de una estimación preliminar del PIB del primer trimestre. En ‎EE. UU., se publicarán las Demandas iniciales de desempleo de la semana, después de caer por debajo del ‎nivel crítico de 300 000 (ver arriba). También en EE. UU., se hará público el Índice de Gestión de Compras ‎de Markit de mayo; los analistas esperan que aumente aún más, desde una cifra anterior de 55,4. También ‎están pendientes las ventas de viviendas existentes y el índice Principal. ‎
Viernes: el día empezará con la publicación de la estimación final del PIB del primer trimestre de Alemania. Esto ‎será seguido por la Encuesta de Negocios del IFO. En EE. UU. se publicarán los datos de las ventas de ‎viviendas nuevas de abril.‎

fuente: Anyoptions