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Las operaciones de la semana pasada incluyeron una gran cantidad de factores macroeconómicos, con el potencial de dar la vuelta a los mercados y estos ahora se están recuperando de la caída más grande en bastante tiempo. La mejora se debe principalmente a los datos de fuertes ganancias de la temporada. Según un informe de Reuters de la semana pasada, el 63 % de las empresas del S&P 500, que informó de sus ganancias, superó sus expectativas. Parece que incluso futuros informes de ganancias que sean menos que “buenos” serían suficientes para constituir el retorno del mercado a la baja. El desarrollo geopolítico negativo ocasional también encapsula más potencial destructivo de lo normal, por no hablar de la serie habitual de comunicados macroeconómicos.
Por suerte, los mercados disfrutaron de unos vientos favorables en los mercados de valores además de unos informes de ganancias alentadores, así como amplios rumores de próximas fusiones y adquisiciones en el sector farmacéutico que han ayudado a restaurar la confianza de los inversores. En el lado negativo, la preocupación por el deterioro de la situación en Ucrania pesa sobre los mercados. Estas preocupaciones fueron alimentadas por informes de que un avión de vigilancia de Ucrania fue alcanzado mientras volaba sobre la ciudad controlada por rebeldes de Slavyansk. Los informes más firmes de las empresas tenían la sartén por el mango a comienzos de semana ya que el S&P 500 ganó un 0,8 % aproximadamente durante el lunes y el martes, y el Dow subió alrededor de un 0,6 %. Las cosas fueron aún más optimistas en Europa, ya que el DAX ganó un 2 % en tan solo el martes, mientras que el CAC 40 aumentó en casi un 1,2 %.

Un empujón en la dirección equivocada

Parece que el impulso a las ganancias positivas no era suficiente para mantener a los mercados al alza. Avanzando un poco más en la semana, los mercados bursátiles retrocedieron en su tendencia alcista debido a las preocupaciones de la escalada de la situación en Ucrania. Algunos indicios alarmantes en el frente económico también estuvieron presentes con el aumento del 3 % anual del Índice de Precios de Consumo de Tokio, lo que aumentó las preocupaciones de que la política monetaria expansiva del primer ministro japonés, Shinzo Abe, se traduce a la inflación, en lugar de la expansión económica. Las cosas en EE. UU. tampoco es que brillasen, ya que las Peticiones de desempleo semanales subieron a 329 000, de las 304 000 anteriores. También estuvieron presentes indicaciones negativas sobre el futuro de la economía de EE. UU. Con la caída hasta un nivel de 54,9 del Índice Compuesto de Gestión de Compras.
Los mercados ya inestables no necesitaron ningún otro aviso, y de nuevo pasaron a “huir hacia la seguridad”. Las ganancias del comienzo de la semana pronto se convirtieron en perdidas, y el NASDAQ compuesto cerró la semana un 0,5 % por debajo de donde empezó, el S&P 500 perdió un 0,1 %, el NIKKEI 225 un 0,6 % y así sucesivamente. Los refugios habituales naturalmente se beneficiaron de la situación: los precios spot de oro subieron un 0,7 % y el rendimiento de los bonos a 10 años de EE. UU. cayó por debajo del umbral del 2,7 %.

Fuente Anyoptions