Desde el discurso de Ben Bernanke del 19 de junio en el que vinculó el recorte de la QE3 (flexibilización cuantitativa) y la subida de las tasas de interés con el índice de desempleo de EE. UU., las estadísticas del mercado de trabajo de EE. UU. han sido indicadores cada vez más importantes de la futura política monetaria de EE. UU. Recientemente, los datos financieros de EE. UU. han mostrado una mejora constante, incluyendo los datos del mercado de trabajo publicados la semana pasada, que se esperaban proporcionaran signos más claros del recorte de la QE3 y las subidas de las tasas. El jueves, los datos iniciales de la cantidad total de empleos en el mercado de trabajo de EE. UU. vino en forma del Informe Nacional de Empleo de la ADP, que presentó un incremento ajustado según la estación de solo 176 000 empleos en agosto contra 200 000 en julio. Por otro lado, el departamento de trabajo de EE. UU. proporcionó noticias del espíritu opuesto, ya que su informe de Demandas iniciales de desempleo sugirió solo 323 000 nuevas solicitudes realizadas durante la semana anterior.
El viernes, el informe del Cambio en nóminas no agrícolas sugirió que se crearon 169 000 empleos en agosto, que es más de los 162 000 de julio, pero menos de los 180 000 que los analistas predijeron en consenso. Sin embargo, la cifra más impresionante fue la tasa de desempleo, que cayó al 7,3 %, avanzando hasta el umbral del 6,5 % establecido por Bernanke como condición necesaria para subir las tasas de interés en el discurso mencionado anteriormente.

Halcones, palomas y todo eso

Al mismo tiempo que se publicaron los datos del desempleo, el Presidente de la Reserva Federal de Chicago, Charles Evans, pronunció un discurso titulado “¿Hemos llegado ya?” que trató el futuro de la política monetaria de EE. UU. En su discurso, Evans reiteró el hecho de que a pesar de que las tasas habían estado establecidas alrededor de cero durante casi cinco años, el umbral de la tasa de desempleo del 6,5 % continúa siendo una condición necesaria, pero insuficiente, para subir las tasas. Por otro lado, Evans también mencionó la ruta alternativa para el aumento de las tasas, mencionando que la condición del 6,5 % de desempleo solo es efectiva siempre que las perspectivas de la inflación permanezcan por debajo del 2,5 % a medio plazo. Evans también presentó sus expectativas para el futuro del recorte de la QE3 y la subida de tasas, diciendo que las condiciones económicas para lo primero se deberían alcanzar a mediados de 2014, mientras que el desempleo del 6,5 % necesario para lo segundo se espera que llegue a principios o mediados de 2015.
Acerca del estado de la inflación, Evans pareció bastante orgulloso del hecho de que aunque la política monetaria acomodaticia promulgada por la Fed, “los datos recientes de inflación han sido inusualmente bajos y muy por debajo de nuestro objetivo del 2 % a largo plazo”. Evans continuó prediciendo que la inflación subiría lentamente, y que esperaba que volviera al 2 % en los próximos años.
La posición de Evans como representante de la Fed de Chicago le hace un defensor natural de la política monetaria acomodaticia. Evidentemente, lo de arriba parece estar en la parte de la escala más cercana a considerarse “paloma”. Sin embargo, una perspectiva más cercana a la del “halcón” fue proporcionada más tarde el viernes por medio de la Presidenta de la Fed de Kansas, Esther George. Después de pedir la expansión del balance general de la Reserva Federal, resultante de las tasas de interés casi cero, George continuó centrándose en la mejora de las cifras del desempleo durante el año pasado y en cómo “según la Conference Board, hay más consumidores que posiblemente describirían los trabajos como “abundantes” comparado con ‘difícil de conseguir’ con respecto a cualquier punto en casi cinco años anteriores”. No obstante, dado el camino predefinido establecido por el Gobernador Bernanke acerca de la política futura, George eligió no centrarse en defender el recorte completo de la QE3, pero en cambio sugirió que reducir el ritmo de compras de 85 000 millones de dólares a unos 70 000 millones de dólares sería “un siguiente paso apropiado”.

Acontecimientos económicos de la próxima semana

Lunes: se espera el PIB de Japón, con los resultados positivos hasta ahora de la adopción de la “abenomía”, llevando a los economistas a predecir expansiones anuales de hasta el 4,3 %. También se prevé el IPC de China (índice de precios al consumo) que recientemente logró cifras anuales positivas de un año a otro, al igual que el IPP (índice de precios al productor), que hace poco obtuvo cifras de un año a otro en el ámbito negativo.
Martes: se comunicará la producción industrial de Francia, al igual que el PIB de Italia.
Miércoles: se publicarán los datos de demandas de desempleo del Reino Unido para agosto, después de disminuir en casi 30 000 en julio. En EE. UU., se publicarán también los datos mayoristas, aunque el mayor interés no es el estado de los mayoristas, sino el de la demanda local.
Jueves: se comunicarán las cifras de los IPC de Francia, España e Italia. En EE. UU., se anunciará la cifra semanal de demandas iniciales de desempleo. Además, en EE. UU. el Tesoro presentará su informe mensual de déficits o superávits de la deuda del presupuesto federal.
Viernes: la semana concluirá con los datos de la producción industrial comunicados en Japón. En el otro lado del globo, se difundirán los índices del precio al productor en EE. UU., junto con unos pocos indicadores del estado de los consumidores locales en forma de estadísticas de ventas minoristas y el Índice de confianza del consumidor de la Universidad de Míchigan.

Fuente : Anyoptions