La situación política en Siria tiene cierto impacto en los mercados financieros mundiales. Un aparente ataque químico por el régimen del presidente sirio Bashar al Assad en un suburbio de Damasco el 21 de agosto cambió el consenso de occidente respecto a una posible intervención militar. El sábado, surgieron informes de que cuatro buques de guerra de EE. UU. estaban a distancia de ataque de Siria. Sin embargo, a pesar de las crecientes estimaciones de que se lleve a cabo una respuesta liderada por EE. UU., parece que los mercados financieros solo empezaron a contemplar la posibilidad de que tal ataque podría dar lugar a resultados negativos imprevisibles.
Los mercados de valores, especialmente los de los países emergentes, parecían estar relativamente afectados por el aumento de tensión. El índice Tadawul del mercado de valores de Arabia sufrió una caída de casi el 3 % a los 15 minutos de la apertura del martes. Un fenómeno similar ocurrió en el índice Borsa Istanbul National de Turquía, que perdió alrededor de 1,5 % en la apertura del martes. Las preocupaciones sobre lo inesperado desembocaron más tarde en el mercado de la energía en cuanto el miedo a la retención de suministros envió los precios del crudo de alrededor de $ 106 por barril el martes, a un máximo de $ 112 el miércoles. El flujo de salida de capital de los mercados de valores también encontró en el ancestral metal de los reyes un buen puerto seguro e hizo que el oro subiera un 2 %, de alrededor de $ 1,403 por onza, a un máximo de $ 1,433, entre el lunes y el martes.
En ese momento, los mercados parecían desconcertados por la incertidumbre, pero en cuanto Rusia se alineó con Irán diciendo que hacía falta una solución diplomática, los mercados comenzaron a moverse de nuevo a su posición original, en vista a la posibilidad de que al final no se llevara a cabo un ataque. El jueves, la Cámara de los Comunes del Reino Unido votó en contra de una intervención en Siria, lo que devolvió el oro a $ 1,408 y el crudo a alrededor de $ 108 por barril.

Pequeños movimientos en los mercados globales

La semana pasada fue bastante lenta en lo que respecta a los mercados, ya que se publicaron escasos datos económicos de naturaleza relativamente anémica. En EE. UU. cabe notar que los nuevos pedidos de bienes duraderos cayeron un -7,3 % mensual el lunes. El martes, el Índice de consumo de EE. UU. presentó un ligero aumento a 81,5 puntos. El jueves, las Demandas iniciales de desempleo de EE. UU. se situaron en un nivel de 331 000, que es bajo en una perspectiva histórica. El PIB de EE. UU. respecto al trimestre anterior mostró un aumento anual positivo del 2,5 %, e incluso las aprobaciones de hipotecas presentaron una mejora impresionante de 60 600.
En Europa, las encuestas IFO de Alemania del lunes presentaron una mejora del Clima de negocios, la Evaluación actual y las Expectativas. El miércoles, el suministro de dinero indicó solo una expansión del 2,2 %, lo que demuestra que la política monetaria expansiva actual no es tan extrema, después de todo. El jueves, el PIB de España indicó una contracción anual del -1,6 %, mientras que el desempleo en Alemania se mantuvo en el 6,8 %. La expansión monetaria del miércoles también fue bastante evidente en los datos del IPC del viernes, ya que este último se indica solamente un aumento anual del 1,3 % de los precios en la Eurozona.

Fuente : anyoptions