En este resumen echamos una ojeada a los próximos acontecimientos macroeconómicos para discutir las indicaciones sobre las condiciones macroeconómicas que proporcionan estos acontecimientos y para intentar ver los efectos potenciales que tienen entre sí. Las condiciones macroeconómicas se pueden alterar por acontecimientos inesperados a gran escala como los ataques del 11 de septiembre o el maremoto del Océano Índico de 2004 y por acontecimientos predeterminados como la comunicación de datos económicos de un país. El hecho de que los primeros sean completamente impredecibles por naturaleza nos lleva a intentar establecer un marco de trabajo teórico basado únicamente en los segundos, que llamaremos indicadores.
Una forma de ver un marco de trabajo teórico macroeconómico podría ser que dicha teoría es “macro” en el sentido de que trata con globales, y es económica en el sentido de que intenta evaluar su cantidad y su precio. Al examinar estas características económicas, la cantidad se define muy comúnmente como el Producto Interior Bruto (PIB) y el Índice de Precios al Consumo (IPC), ambos indican la materialización de los informes de las instituciones estadísticas del gobierno.
Las variables de precio y cantidad, no obstante, son los resultados finales de la teoría macroeconómica. Desde luego, conocerlos por adelantado podría beneficiar a cualquier inversor, ya que tienden a estar correlacionados con activos financieros como los índices bursátiles y las materias primas. En un intento de predecir su dirección por adelantado, los economistas a menudo se proponen analizar sus factores de oferta y demanda y ver dónde se dirige. Los factores de demanda en la era moderna se dividen a menudo entre aquellos del sector público, normalmente el gobierno, y los del sector privado. Mientras el gasto del gobierno se ve a menudo como un “agujero negro” por parte de los economistas, el sector privado se fragmenta además en consumidores privados y en empresas. El consumo privado futuro se predice con frecuencia a través de los Índices de Confianza del Consumidor (ICC) y el de las empresas mediante los Índices de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés).
La oferta en economía se puede medir a través del número de empleados examinando los índices de participación en la mano de obra y el desempleo. Otro factor de oferta importante es la cantidad de capital físico disponible para los productores y la inversión en Investigación y desarrollo.
La forma en que la oferta y la demanda afectan a las principales variables macroeconómicas del PIB y de los precios han sido un próspero caldo de cultivo para numerosas escuelas de pensamiento. Una de esas escuelas define la “brecha de producción” como la diferencia entre el PIB actual registrado en la economía y el PIB máximo en potencia de la economía. En caso de una disminución de la brecha, eso indicaría una mayor demanda que empujaría a los factores de oferta de la economía a utilizar toda su extensión y con el tiempo hacer subir los precios. Por otro lado, los precios de los productos terminados son menos propensos a disminuir, por lo que una ampliación de la brecha a menudo lleva a que menos factores de oferta participen en la economía, en lugar de que disminuyan los precios, y a un mayor desempleo.

Ejemplos de PIB y de IPC  de la semana próxima

El producto es posiblemente el más evidente de las variables macroeconómicas principales. Una cifra importante de PIB que hay que seguir esta semana es el PIB del Eurostat que se publicará el miércoles, tras una contracción trimestral del –0,2 % en el primer trimestre de 2013. ¿Cómo llegó a esta mala situación el PIB europeo? Parece que los factores locales de demanda tienen mucho que ver en eso. A pesar de que el PIB creció un impresionante 1,0 % el segundo trimestre de 2010, las medidas de austeridad realmente restringieron la demanda de los productores; por ejemplo, el PMI europeo compuesto se volvió pesimista al caer por debajo del nivel de 50 en septiembre de 2011, y permaneció por debajo en casi todos los registros hasta hoy.
¿Y qué pasa con los precios? Bueno, el IPC de la Eurozona se publicará el viernes, y su cifra anterior, de junio, indicó una subida anual muy suave del 1,6 %. Evidentemente, la leve subida de los precios de la Eurozona se puede atribuir a la falta de demanda. El IPC europeo indicó una subida anual del 3 % en septiembre de 2011, antes de que el PMI se volviera negativo, y desde entonces su valor bajó rápidamente hasta el 1,6 %.