La mayor parte de los datos publicados la semana pasada sobre la economía de los EE.UU. eran alentadores. Cabe notar negativamente que la producción industrial disminuyó un 0,1 % en enero (ante el +0,2 % esperado), sin embargo, los datos de noviembre y diciembre se revisaron al alza. La encuesta manufacturera Empire State del área de Nueva York aumentó de manera inesperada hasta llegar a su nivel más alto de los últimos 9 meses (+10,0 ante los -7,8 en enero). Cabe hacer hincapié en que las indicaciones positivas de esta encuesta son compatibles con el aumento registrado en los dos últimos meses de los índices de gestión de compras del sector manufacturero de los EE.UU. (el Índice del Sector Manufacturero del Instituto de Gestión de Suministros y el Índice de Gestión de Compras “Markit”), pruebas de la esperada recuperación del sector manufacturero americano en los próximos meses.
Respecto a los consumidores americanos, cabe notar positivamente un aumento del Índice de Confianza de los Consumidores elaborado por la Universidad de Michigan para febrero (el cual ha alcanzado el nivel más alto de los últimos tres meses), la reducción de las demandas por desempleo iniciales y el aumento de las ventas al por menor de los EE.UU. en enero. Se ha registrado una ralentización del volumen de consumo privado: las ventas al por menor aumentaron un 0,1 % en enero, seguidas de un crecimiento medio mensual del 0,5 % en noviembre y diciembre. A pesar de ello, los números siguen siendo alentadores, especialmente si tenemos en cuenta que la subida de impuestos (a principios de año) afectó al volumen de consumo privado de manera significativa.
Negativamente, cabe notar que un email interno de un directivo de Walmart con fecha del 12 de febrero se filtró a un periodista de Bloomberg el pasado viernes. Dicho email revelaba que las ventas netas registradas a principios de febrero de este año eran las peores de los últimos siete años, probablemente debido a la subida de los impuestos de las nóminas de los EE.UU.
La temporada de ganancias de los EE.UU. está llegando a su fin (alrededor del 79 % de las empresas incluidas en el índice S&P 500 ya han informado de sus resultados), y el resumen hasta la fecha apunta a una recuperación en el sector de negocios de los EE.UU. A pesar de ello, se puede observar que el volumen de crecimiento de ingresos (año por año) se ha mantenido relativamente moderado en comparación con el nivel registrado a finales de 2011 y en el primer trimestre de 2012.

Los números del crecimiento para el cuarto trimestre indican que la recesión prevalece en Europa y Japón

Europa: la mayor noticia de la semana pasada fue la publicación de los datos de crecimiento del cuarto trimestre. Cabe notar que se registró una contracción mayor que la esperada en Alemania (-0,6 % trimestral), Francia (-0,3 %), España (-0,7 %) e Italia (-0,9 %). Se puede observar que la economía de la eurozona se ha contraído por tercer trimestre consecutivo, y de la manera más pronunciada desde el primer trimestre de 2009 (nivel trimestral del -0,6 % en cuarto trimestre, en comparación con las expectativas del -0,4 %). Respecto al crecimiento futuro de la Eurozona, los sondeos de expectativas publicados en los últimos dos meses indican un ligero aumento en las valoraciones de crecimiento futuro por parte de las empresas y los consumidores, aunque el nivel de los sondeos de expectativas se mantuvo relativamente bajo y sigue apuntando a expectativas de una mayor contracción de la economía de la Eurozona.
Japón: la tendencia negativa registrada en la economía mundial durante el último trimestre de 2012 ha afectado también a la economía japonesa, la cual se ha contraído por tercer trimestre consecutivo a un nivel del -0,1 % (nivel trimestral) ante el pronóstico de crecimiento trimestral del 0,1 %. Los líderes mundiales han pedido al nuevo gobierno japonés que deje de debilitar el Yen japonés, después de que este se debilitara un 15 % respecto al dólar a principios de noviembre de 2012. Sin embargo, la recesión que prevalece en Japón probablemente seguirá apoyando a una política monetaria y fiscal agresiva de las autoridades japonesas para acelerar el nivel de crecimiento de la economía japonesa.
Mercados emergentes: la contracción económica registrada en la mayor parte de los mercados de los países desarrollados durante el último trimestre del 2012, llevó a una ralentización del nivel de crecimiento de los mercados emergentes. Los datos del PIB de Polonia y Rusia apuntaban un ritmo de crecimiento económico más moderado, mientras que en Hungría y la República Checa se ha registrado una contracción económica relativamente considerable.

Fuente : anyoptions