¿Se dirige Grecia hacia otro rescate? Los ministros de Economía europeos aseguraron a Grecia esta semana que el dinero del rescate prometido como parte del segundo plan de rescate será transferido próximamente. Se trata de los fondos congelados desde junio, incluyendo los pagos del tercer y el cuarto trimestre. Asimismo, el plazo para que Grecia cumpla los objetivos del programa de austeridad (impuestos dentro del segundo paquete de rescate) se amplió otros dos años. Sin embargo, tal como enseñan los libros de texto de Economía, no hay “comidas gratis”: la ampliación del plazo requiere una financiación adicional de 32.600 millones de euros para costear el déficit adicional de los próximos dos años. Es destacable el hecho de que los ministros de Economía aplazaron su decisión relativa a la fuente de financiación para la próxima semana, hasta el 20 de noviembre. España: la semana pasada, el responsable del cumplimiento de los objetivos de déficit de la UE, Olli Rehn, eliminó otro obstáculo que afrontaba el gobierno español antes de aproximarse a una posible solicitud de rescate. Rehn elogió al primer ministro español por sus esfuerzos para intentar reducir el déficit presupuestario y anunció que los recortes de gastos y los aumentos de impuestos puestos en práctica por el gobierno español en 2012, así como los planificados para 2013, satisfacen a los representantes de la UE, quienes además han retrasado su petición de que el déficit español se sitúe por debajo del 3 % del PIB hasta 2014. Del lado negativo, podemos destacar que las medidas de austeridad continúan suponiendo un lastre para la economía española, la cual se contrajo en el tercer trimestre (por quinto trimestre consecutivo), a una tasa trimestral del 0,3 %, un nivel que refleja un descenso anual del 1,6 % del PIB. El gobierno español todavía no ha decidido si presentar una solicitud oficial de ayuda, lo cual ha contribuido a un aumento semanal, por quinta vez consecutiva, del diferencial entre los bonos españoles a 10 años y el equivalente alemán, situado en 448 puntos básicos. En cuanto a los datos económicos, resaltaremos del lado negativo la producción industrial de la UE, que cayó en septiembre más de lo esperado, hasta un nivel que refleja un descenso anual del 2,3 %, y que la economía europea se ha contraído a un ritmo trimestral del 0,1 % en el tercer trimestre. Además, conviene recordar que las encuestas sobre las expectativas indican una contracción continuada de la economía europea. De estas encuestas, destacamos la ZEW, que examina las valoraciones de los inversores en cuanto a la situación económica de Alemania y que descendió de forma significativa en noviembre. Esto pone de manifiesto que el optimismo predominante entre los inversores tras la declaración del plan de compra de bonos del BCE en septiembre comienza a desvanecerse.

Señales de compromiso desde EE.UU., recesión en Japón

EE.UU.: Las señales de compromiso entre republicanos y demócratas de cara a una posible solución para el “abismo fiscal” condujeron a subidas de precios en EE.UU. el viernes pasado. La líder demócrata del Senado, Nancy Pelosi, dijo que confiaba en que el acuerdo entre los partidos sea alcanzable, mientras que el Presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, señaló que las negociaciones entre los representantes de los dos partidos fueron constructivas.En cuanto a los datos económicos debemos recalcar que, en contra de la tendencia reciente, los datos publicados la semana pasada fueron negativos en su mayor parte, aunque algunos se vieron influenciados por los efectos del huracán Sandy. La producción industrial cayó un 0,4 % en octubre, y las encuestas de expectativas de Nueva York y Filadelfia indican un mayor debilitamiento del sector industrial en los próximos meses. Se registró estabilidad en el volumen de ventas minoristas (excluyendo automóviles) en octubre, en donde las expectativas eran de un ligero incremento del 0,2 % después de una subida del 1,2 % en septiembre. Japón: Japón va en camino de una recesión. En el tercer trimestre, en el PIB japonés se registró una contracción trimestral del 0,9 %, 3,5 % en términos anuales, mientras que las cifras del segundo trimestre fueron revisadas ligeramente a la baja. La última vez que se produjo un descenso tan significativo en los datos del PIB japonés fue tras el tsunami que asoló el país a principios de 2011. El miedo a otra recesión llevó al candidato líder a la presidencia de Japón a exigir la puesta en práctica de programas de expansión monetaria cuantitativa más amplios, incluyendo la impresión ilimitada de dinero, que conduzca a una depreciación del JPY y permita salir a la economía japonesa de un estado de deflación.

Fuente: Anyoptions