Grecia puede ser el catalizador de la crisis de la UE, pero España es el decisivo campo de batalla. Si el rescate a España fracasa, es difícil ver que la UE sobreviva en su forma actual. Mucho se ha dicho durante la pasada semana sobre la razón por la que el rescate a los bancos españoles está condenado al fracaso. Hay tres razones principales para ello:
1. Solamente una solución global puede detener la crisis
Mientras haya preguntas sobre partes de la banca de la UE, todos los bancos de la UE estarán en un riesgo de contrapartida desconocido. Para sobrevivir, la UE necesita un sistema que garantice sus bancos como mínimo, si no al conjunto de la deuda soberana. La única posibilidad que tiene de ocurrir es si Alemania y otras naciones de financiación tienen las garantías suficientes de que serán reembolsadas. Esto solo puede ocurrir si la UE implementa rápidamente algún tipo de presupuesto centralizado y bancario que pueda hacer cumplir los acuerdos, asegurar de que se paga a los acreedores y asegurarse de que las naciones nunca más gasten más allá de sus medios.
2. Las naciones de la UE no están dispuestas a ceder el grado necesario de soberanía

Pocos creen que cualquiera de las naciones deudoras o acreedoras estén preparadas para ceder el nivel existente de soberanía. Los EEUU, con un idioma común y muchas menos barreras culturales y burocráticas, tardaron décadas en lograr dicha integración.
3. A la UE se le ha acabado el tiempo
Incluso si las naciones de la UE acuerdan esto de inmediato (y no lo harán), la UE dispone ahora de pocos meses para ser golpeada por una ola de soberanía y para que

 las insolvencias bancarias fuercen el fin de la UE tal y como la conocemos.

 Llevar a cabo un nivel tan complejo de integridad a través de tanta variedad de idiomas y culturas llevará mucho más tiempo. Incluso si se firmaran acuerdos m

Otros motores del mercado

añana, ¿quién proporcionaría las garantías de financiación en los próximos años mientras se elaboran los detalles? ¿Quién piensa que se resolverían? En este punto, lo único que podría salvar a la UE es una cantidad ilimitada de dinero con garantías de que estará disponible si se necesita, de manera similar a lo que EEUU hizo en 2008, asegurando a la mayoría de los depositantes y a otras contrapartidas de bancos contra un riesgo desconocido de una quiebra de un determinado banco. Actualmente no hay voluntarios extranjeros, y las principales economías de la UE no pueden permitirse hacer esto.
¿Por tanto, cuáles son las alternativas?
En teoría, si el BCE de repente tuviera una capacidad ilimitada de imprimir dinero, y los países que disponen del dinero para hacer que el euro siga siendo creíble permanecieran en el euro, la UE podría tener una posibilidad. ¿Aceptarían los alemanes, los holandeses y otros contribuyentes de naciones de financiación este riesgo y algunas pérdidas del poder adquisitivo y el valor de sus ahorros? Teniendo en cuenta su comportamiento hasta ahora, sospechamos que no, y no se les puede culpar por negarse a jugarse su futuro en lo que parece ser una apuesta perdedora.

  Además del rechazo del plan de rescate de España, lo siguiente ayudó a mover los mercados la pasada semana:

  • La esperanza de una acción internacional coordinada para evitar el contagio: la amenaza de que próximas elecciones griegas lleven a Grecia a incumplir sus compromisos de rescate y a provocar el riesgo de contagio, suscitó el riesgo de un colapso económico mundial. Irónicamente, ese riesgo fue el origen de la recuperación del mercado a partir del martes.
    Los mercados están apostando a que con un riesgo tan nefasto, se debe producir una acción global coordinada para rescatar a la UE. Eso no significa que no sea más que otro parche temporal, pero fue lo suficientemente bueno para impulsar una corta recuperación.
  • Otros eventos que mostraron una breve influencia en los mercados fueron la bajada de categoría de las empresas de corretaje a China y el aumento del rendimiento de los bonos españoles e italianos.
Principales motores del mercado

  1. Resultados de las elecciones griegas y la reacción del mercado: no podremos saber si han ganado las fuerzas pro-rescate o anti-rescate hasta mediados de la semana y todavía podríamos tardar más en saber si habrá un compromiso que evite una salida griega, un impago y un riesgo de contagio.
2. Elecciones francesas: si dan como resultado un parlamento socialista que apoya al presidente Hollande, esto podría ser pesimista para la UE y para el euro.
3. Reunión del FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto): esto podría ser un gran motor del mercado, y muchos expertos creen que la Reserva Federal tiene ahora una razón suficiente para proporcionar un nuevo estímulo. Los anteriores programas no resolvieron nada, pero se espera que los mercados se recuperen con la noticia de una nueva acción de la Reserva Federal.
4. Reuniones variadas de la UE: estas reuniones pueden traer noticias de esperanza para una acción internacional coordinada que apoyó los mercados de activos de riesgo la pasada semana.
5. Subasta de bonos españoles: sería el último indicador de la solvencia de España.