España tiene grandes deudas y busca una ayuda financiera de la UE. El principal factor que evitó una liquidación masiva la semana pasada fue la esperanza de una intervención oficial, pero el BCE y la Reserva Federal decepcionaron. Los mercados se quedaron aferrados a la esperanza de que la UE pueda estabilizar a los bancos españoles antes de las elecciones griegas del 17 de junio. Todavía se desconoce cuanto recibirá España y bajo que condiciones, y España tiene una lista de condiciones habituales para los préstamos a las que quiere renunciar. Desafortunadamente, no hay una financiación programada para el máximo de 100 mil millones de euros que España pedirá.
Todos están de acuerdo en que la financiación para el rescate debería provenir del ESM (Mecanismo Europeo de Estabilidad) y/o del EFSF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera). El tratado constitutivo del ESM indica específicamente que los fondos solamente se pueden prestar a los gobiernos (y no a los bancos) a cambio de promesas de reformas. El gobierno alemán ha insistido en numerosas ocasiones que se debe respetar este pasaje del tratado.
España no quiere muchas de las obligaciones que conlleva el préstamo y exige lo siguiente: que no haya pérdida de la soberanía, que no haya condiciones fiscales nuevas, que no haya compromisos nuevos para reducir el déficit, que no haya reformas estructurales adicionales y que no haya supervisión del FMI. El hecho es que, incluso si consiguen superar ese desacuerdo, todavía tiene que ser aprobado el tratado ESM por la mayoría de los gobiernos, incluyendo Alemania. Por lo tanto, no parece que el ESM pueda ayudar.
Por lo que respecta al EFSF, cuenta con aproximadamente 200 mil millones de euros, incluyendo los ahora cuestionables 93 mil millones que se deben a España. Eso deja unos 100 mil millones de euros, suponiendo que la UE esté de acuerdo en vaciar el EFSF en este momento. Si lo hiciera, ¿cómo reaccionarían los mercados a la noticia de que los fondos de rescate de la UE están actualmente vacíos? Solamente esta noticia podría ser suficiente para provocar el pánico.
No hay una fuente de financiación clara para España, Grecia está al borde del abismo y el resto de los GIIPS no se quedan muy atrás, en caso de que los mercados de crédito se congelen. Así que, ¿de dónde saldrá el dinero? No es probable que provenga de EEUU en un año electoral. Eso hace que una posible solución sea la impresión de dinero por parte del BCE. ¿Estará Alemania de acuerdo en permanecer en una unión monetaria con el euro en riesgo de disolución?
Incluso si todos los obstáculos mencionados se superan, los tenedores de bonos españoles e italianos se deben enfrentar al riesgo creciente de que el precedente del rescate griego se aplique a ellos: recortes forzados y que sus reivindicaciones sean de menor importancia que las del BCE. Eso por sí solo podría significar que Italia necesita ayuda, para lo que no hay fondos disponibles.
La pasada semana, dos fuerzas contradictorias arrastraron a los mercados:
Fuerzas alcistas: la esperanza de una intervención del BCE, de la Reserva Federal y la ayuda de la UE a los bancos españoles.
Fuerzas bajistas: datos negativos en general, la evidencia de un mayor debilitamiento de China, y la decepción, ya que ni el BCE ni la Reserva Federal dieron esperanzas de un estímulo inminente o de recortes de los tipos de interés. Ninguno de los dos ha producido beneficios a largo plazo, pero los comerciantes de divisas están deseando llevar a cabo una recuperación negociable durante algunas semanas, incluso si esas políticas dificultan aún más una recuperación de las deudas más grandes y de los impagos potencialmente mayores.
En general, se impuso la esperanza (con la ayuda del soporte técnico) y la mayoría de los activos de riesgo se mantuvieron estables o subieron más.
Signos de deterioro en Italia: A menos que la UE tenga un plan para ganar algo de tiempo para España, se espera que Italia sea objeto de un ataque especulativo. Si eso ocurre, las elecciones griegas serán rápidamente irrelevantes. La importancia de Grecia es que si se declara insolvente, el contagio podría extenderse. En el supuesto anterior, eso ya ha ocurrido.
Resultados de las elecciones griegas: Si los mercados de alguna manera mantienen la calma con respecto a España e Italia, los mercados podrían volver a centrarse en Grecia. La especulación previa a las elecciones griegas del 17 de junio podrían mover los mercados en ambas direcciones.
Reacción a los datos de China del fin de semana: El sábado, obtuvimos una gran cantidad de datos sobre China relativos a la inflación, la inversión en activos fijos, la producción industrial y las ventas minoristas. La mala noticia es que la mayoría no cumplió las expectativas. La buena noticia es que los datos eran en su mayoría de segundo nivel y de todos modos se esperaba que fueran un tanto débiles.
Calendario de acontecimientos: Es un típico calendario ligero de fin de mes. Los datos de la inflación de EEUU y de las ventas minoristas son claves. Consultar con un buen calendario económico para más información.

Fuente: Anyoptions