Muy probablemente, Grecia va a impactar en los mercados esta semana, porque ya nadie espera una solución rápida.
En el mejor de los casos, no habrá grandes sorpresas en negativo desde Grecia. En el peor, llegarán malas noticias de Grecia que podrían impulsar la probabilidad de su repentina salida y el contagio que conllevaría. Lo más probable es que los líderes de ambas partes sigan ganando tiempo.
Van a lanzar amenazas pero dejarán las puertas abiertas y Grecia seguirá presionando a los mercados. Parece haber consenso en que se celebrarán nuevas elecciones que llevarán al poder al partido “Syriza”, de izquierdas, anti austeridad, anti acuerdo para un rescate. Es algo que podría situar a Grecia en curso de colisión con la UE, lo que, obviamente, no permiten las anteriores renegociaciones de los acuerdos de rescate. El miembro del Consejo Ejecutivo del BCE, Joerg Asmussen, ha rechazado cualquier cambio en el programa de reforma de Grecia si Grecia quiere permanecer en la Zona Euro. El sistema bancario griego depende completamente del BCE y, como ya aprendió el Primer Ministro italiano Berlusconi, el BCE puede ser brutal si es necesario.
Así que queda claro que Grecia no quiere abandonar la ZE, pero que la voluntad política de continuar con el programa de rescate parece haberse agotado. A pesar de ello, el BCE insiste en que prosiga. Toda forma parte de la normal negociación durante el análisis anual del drama griego. El destino de Grecia es una decisión de tipo político y, por lo tanto, especialmente impredecible a corto plazo.
Estos son los acontecimientos específicos que hay que tener en cuenta esta semana.

  • Un último intento de coalición y evitar volver a convocar elecciones: A principios de esta semana, sabremos si los últimos intentos de este fin de semana de formar coalición tuvieron éxito. Si no, habrá nuevas elecciones, lo que es de esperar implicaría un régimen más radical y anti rescate.
  • Redención de los bonos griegos: Aunque Grecia disponga de suficientes fondos para evitar nuevos impagos hasta junio, la semana próxima vence el plazo de, aproximadamente, 450 millones de euros en bonos. Con el Parlamento sin ponerse de acuerdo y con la posibilidad de un nuevo impago aún presente, es probable que Grecia utilice de nuevo su plazo de dos semanas de gracia y retrase el pago hasta finales de mayo. Esto les ahorraría dinero y también mantendría la incertidumbre y la presión en los mercados y la UE le ofrecería un mejor trato a Grecia. El retraso favorece a Grecia, pero es malo para los mercados internacionales porque alimenta el miedo al impago de Grecia.
  • Control de la UE para que no entre en barrena: dado los probables efectos a la baja de lo anterior, se espera algún tipo de control de las autoridades de la UE para que no caiga en barrena. Si los mercados están lo suficientemente desesperados por recibir buenas noticias, sería algo que podría dar algo de estabilidad o incluso hacer remontar los activos de riesgo.

A largo plazo, el destino de Grecia está mucho más claro. A no ser que la UE, Alemania en particular, decida gastar mucho más en condonación de deuda y otras ayudas artificiales para su crecimiento, Grecia va a impagar y abandonará la ZE. Es porque Grecia no se puede permitir otro camino y sufrirá una contracción mucho mayor en los próximos años, al menos antes de que los beneficios por realizar unos pagos más reducidos de la deuda y los de la devaluación de su moneda, empiecen a estimular un crecimiento similar a otras situaciones posteriores al impago, como la de Islandia.

Fuente: Anyoptions