Tanto la semana pasada como esta, el foco está en el acuerdo para el segundo rescate de Grecia. Todavía se desconoce la fecha de su aprobación final por todas las partes Existen algunas razones por la que no esté clara la fecha final de aprobación del acuerdo para el segundo rescate de Grecia. La primera razón es porque las necesarias medidas económicas y financieras son demasiado duras de sobrellevar por ambas partes. Causarían demasiado sufrimiento a los griegos, que ya se sienten extremadamente oprimidos y con pocas oportunidades de que la UE, el BCE y el FMI y las naciones que lo financien vayan a restituírselo nunca. No es nada sorprendente, pues, que ambas partes tengan ideas muy divergentes sobre la naturaleza del problema y su solución. La segunda razón es que, en realidad, nadie está al mando, lo que complica una acción coordinada de las partes principales: el actual gobierno griego, el BCE, el FMI o los representantes de los acreedores privados. La tercera razón es que nadie quiere ser el culpable de la quiebra de Grecia y las consiguientes quiebras de otros países y bancos que pudieran resultar de la primera, por lo que nadie se ha atrevido a ir tan lejos. No queda claro cuándo las partes integrantes llegarán a un acuerdo, por lo que tampoco está claro cuándo conseguirá Grecia fondos para seguir evitando la quiebra unos meses más, antes de que se vuelva a producir el mismo drama. Si la historia sirve de algo, ambas partes podrán seguir actuando en sus circunscripciones justo hasta antes del 20 de marzo, el día de vencimiento de la restitución de los 14.500 millones de euros en bonos. Mientras tanto, los mercados han seguido asumiendo que se alcanzará un acuerdo e incluso la más mínima evolución de los precios durante la semana pasada refleja la continua incertidumbre y el pánico a la quiebra de Grecia sobre nosotros. La austeridad no está funcionando La economía griega no hace más que empeorar, lo que virtualmente asegura que seguirá sin cumplir los objetivos económicos de cualquier futuro acuerdo, mientras sigan bajando las declaraciones de impuestos y el crecimiento al mismo nivel de su deuda. Los drásticos recortes previos en los gastos de la administración pública, en salarios y nóminas, junto con la subida de los impuestos han ahogado la economía. La tasa de desempleo de noviembre fue del 20,9% y la producción de diciembre cayó un 11,3% respecto al año anterior; por lo que, incluso, con un nuevo acuerdo sobre la deuda, la necesidad de que Grecia cumpla con unos objetivos inalcanzables de modo regular, asegura casi que seguiremos teniendo repetidas crisis sobre la deuda griega. Parece que todo el mundo lo tiene claro, tanto si lo admiten como si no. La Zona Euro podría haber decidido querer expulsar a Grecia A pesar al continuo deterioro griego, los ministros de finanzas de la ZE siguen incrementando sus demandas sobre la devolución de un nuevo paquete de rescate de 130.000 millones de euros. Resulta absurdo pedirle a Grecia que haga algo que claramente no puede hacer, lo que llevaría a pensar que la ZE quiere forzar a Grecia a “decidir” salir de la ZE. Así, los líderes de la ZE podrían culpar a Grecia de una quiebra “turbulenta” y a todo lo que conlleve cuando finalmente el país rechace un acuerdo que se haya convertido ya en una especie de servidumbre por deudas.

Cuatro razones para la fortaleza del euro

Otro de los temas de portada de la semana pasada fue la continua subida de los activos de riesgo, especialmente la subida del EUR a pesar de lo muy negativas que fueron las noticias sobre el mismo. El motivo principal era que se seguía teniendo esperanza de llegar a un nuevo acuerdo sobre la deuda griega. Según los informes financieros de la semana pasada, hay otras cuatro buenas razones para que el euro siga subiendo:

  • Los bancos centrales del sudeste asiático han estado creando sus propias reservas de divisas y diversificando sus carteras de fondos propios. Una parte de estas reservas se van a convertir en euros.
  • El hecho de que el petróleo se venda ya por encima de los 100 USD por barril, significa que los exportadores de crudo de Oriente Medio -tradicionalmente grandes compradores de euros-, tengan efectivo para gastar y contemplar el EUR como una buena compra en cualquier punto por debajo de los 1,30 USD.
  • El mercado está técnicamente excedido respecto al EUR a corto plazo, por lo que un movimiento al alza es mucho más fácil si se produce cualquier noticia por muy remotamente positiva que sea, como que se sigue progresando respecto a un acuerdo sobre la deuda griega.
  • Los bancos europeos y otras empresas están convirtiendo sus divisas en el extranjero en euros al repatriar sus fondos para mejorar la apariencia de sus cuentas de resultados. Esta conversión en masa incrementa la demanda de euros.

A pesar de todo lo anterior, se podía tratar de una fortaleza a corto plazo y que la subida finalizara pronto.

Principales actores de los mercados la próxima semana

Dramas griegos A última hora del lunes ya sabremos si, como está previsto, se cumplen estos dos puntos siguientes: En primer lugar, que el parlamento griego apruebe los 325 millones de euros adicionales en recortes presupuestarios necesarios para poder cumplir con el próximo plazo del segundo rescate de la UE/FMI. En segundo lugar, el acuerdo de renegociación de la deuda con los inversores griegos del sector privado (ISP) Se desconoce los detalles actuales sobre el alcance de la participación del obligacionista, que determinarían si se tratará de un “acontecimiento crediticio” que haga efectiva la renegociación del crédito (CDS). Además, el miércoles, los ministros de finanzas de la UE se reunirán para aprobar el conjunto del presupuesto de Grecia y ya no se podrá esperar que simplemente acepten lo que presenten los griegos, así que: atención a las consecuencias.

Fuente Anyoptions