Todavía no existe un acuerdo respecto a la deuda griega, pero las declaraciones de las autoridades de la UE siguen dando que pensar que este posible acuerdo está cerrado, con un punto final que se resiste sobre la magnitud que los gobiernos nacionales y el BCE aceptarían que tuviera. Los mercados siguen asumiendo que habrá acuerdo porque, si no, las consecuencias serían terribles (el incumplimiento de la deuda griega podría ser causa de insolvencia de bancos y otros países). El problema es que, incluso si hay un acuerdo de renegociación de la deuda griega que evite que se disparen los pagos de la renegociación del crédito (CDS), sospechamos que cualquier intento posterior de recaudar mediante activos de riesgo no tendría mucho sentido. Deberíamos considerar que el nivel de deuda griego tiende a ser insostenible a largo plazo. Además, a pesar de que el índice de producción industrial (IPM) de la Zona Euro de enero fuera mejor de lo esperado, se cree que continuará su debilidad en los próximos meses. Si la disminución de rendimiento de los bonos italianos, españoles y portugueses bajan, será principalmente por causa de las compras del BCE que podrían debilitar los intentos de mejora de los bonos GIIPS (Grecia, Italia, Irlanda, Portugal, España). En el lado positivo, tenemos el segundo LTRO en puertas lo que podría ayudar a los bonos GIIPS. La cuestión es: ¿tienen ya precio?

Fuente: Anyoptions