La probabilidad de que eso ocurra en 2012 parece elevada, aunque la falta de transparencia en los datos de China aporta incertidumbre. Hay numerosas señales de una desaceleración significativa en China, tal como enormes proyectos residenciales que están completamente vacíos, precios de inmuebles que se desploman en ciudades periféricas, etc. El problema es que no podemos fiarnos de los datos procedentes de China. En calidad de la segunda mayor economía del mundo, y el mayor cliente de los productos básicos industriales, cualquier desaceleración que se sienta aquí se sentirá globalmente, particularmente en los productos básicos y economías con ellos relacionadas como: Australia, el Canadá, Brasil, etc.

Fuente Anyoptions