Por supuesto, esto hace referencia a la crisis de la UE, tema que sigue siendo el foco dominante del mercado.
Están corriendo una gran cantidad de novedades dramáticas y rumores.
A principios de la semana pasada regía un nuevo consenso, adoptado incluso por los medios financieros de comunicación masiva, que el impago griego es solamente una cuestión de tiempo. Esto vino acompañado por los riesgos del mercado asociados: derrumbe de países periféricos adicionales y de la banca de la UE que no tienen acceso a los mercados de crédito por temor al contagio.
De hecho, desde el punto de vista fundamental, el pronóstico permanece igual de grave. No obstante, una mezcla de fe, esperanza y caridad respecto a la UE ha aportado a los mercados una vez más razones para creer que una crisis financiera de la envergadura de la acaecida en 2008 ha sido por lo menos aplazada lo suficiente para posibilitar un rally comerciable y poder comprar activos con soporte de resistencia a corto plazo (por ejemplo, la zona de 1100-1150 en el caso del índice S&P 500). Las materias primas relacionadas con acciones y crecimiento subieron durante principios de la semana anterior, a pesar de los informes reiterados de las semanas anteriores que aducen que una crisis bancaria de la UE y un impago de Grecia eran inminentes.

¿Por qué fe, esperanza y caridad?
Fe – en que la UE, el BCE y el FMI perdonen los fracasos de Grecia para cumplir sus obligaciones del rescate. Especialmente después que los primeros ministros de Grecia, España y Alemania concertaron una rueda de prensa y emitieron un comunicado que “estaban convencidos de que el futuro de Grecia estaba en la eurozona.” Sin embargo, hay que tener en cuenta que esa declaración en principio no confirmó la aprobación del siguiente tramo del rescate griego. De hecho, nos enteramos el viernes que los ministros de finanzas de la eurozona aplazaron una decisión sobre si otorgar a Grecia el siguiente tramo de préstamos de rescate hasta Octubre, comenzando así un nuevo drama de si “lo harán – no lo harán”.
Esperanza – para ayuda por parte de China. Hay informes que dicen que China comprará bonos italianos no deseados. Al igual que en el caso de los fondos del “Trío” arriba mencionados, también esta opción ha sido descartada, ya que China parece “jugar duro”. El líder chino Wen Jiabao atenuó las esperanzas, pro los mercados de la UE prefirieron ignorar esa decepción.
Caridad – que finalmente vino en forma de una prominente intervención de banco central propuesta por la Reserva Federal, por la que la Fed, el BCE, el Banco del Japón y el Banco de Inglaterra anunciaron que realizarán “tres operaciones de inyección de liquidez para el USD” para asegurar que los bancos de la UE permanezcan con liquidez y solvencia, por lo menos todo el tiempo que no hayan impagos por parte de los bonos periféricos. Esto constituye, por supuesto, una solución solamente para los inmediatos problemas de liquidez de muchos de los bancos de la UE, y no viene a resolver los temas de solvencia a los que se enfrentarán en caso de un impago de Grecia u otros periféricos.

Aún así, esto fue suficiente para mantener el rally de los mercados, basándose en la suposición que la crisis había sido aplazada por el tiempo suficiente para posibilitar un rally comerciable.

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