A medida que los líderes de la EU van asumiendo al menos un default parcial para Grecia, las tasas de los bonos de los periféricos se dispararon durante la semana, reflejando así una creciente prima de riesgo tras desaparecer el aporte de la UE. Tal como indicamos en la reseña de la semana pasada, una vez eliminada la hipótesis que la UE habrá de proteger a los países periféricos ante pérdidas, permanece el riesgo de contagio. Ahora que ya no existen los rescates de la UE, rechazarán los inversores particulares los bonos de los países periféricos, o por lo menos, dispararán los rendimientos sus los bonos.
Por ello no es de sorprender ese impulso registrado en los rendimientos de los bonos periféricos. La presente descalificación del crédito irlandés por parte de la agencia Moody’s significa que tres de los países periféricos tienen ahora una calificación de “bonos basura” (Grecia, Portugal e Irlanda). Los dos restantes (Italia y España), que son demasiado grandes para ser rescatados, tienen los rendimientos de los bonos a cifras récord.
Una de las mayores preocupaciones es que, ahora, por vez primera desde que comenzó la crisis de deuda de la UE, las tasas de los bonos riesgos están subiendo y las acciones bancarias caen. Desde comienzos de la semana pasada los bonos del gobierno de Italia están cayendo rápidamente. Este repentino aumento de los rendimientos llega en un momento particularmente precario, dado que Italia tiene que re-financiar más de 60,000 millones de euros para bonos en las próximas seis semanas. Cuando los rendimientos de sus títulos son significativamente más elevados en relación al período anterior, el Ministerio de Hacienda italiano verá como los costos de su servicio de deuda subirán a corto plazo, dificultando en gran manera los ajustes fiscales.

¿Cómo explicar entonces esa disminución en la confianza registrada en las últimas semanas, cuando en realidad no ha cambiado nada en los fundamentales italianos? Aunque la deuda del gobierno italiano es alta, a diferenciar de otros países, no sigue creciendo. Los bancos, al igual que las finanzas de los hogares particulares están sanos. Entonces, ¿Por qué ese pánico en los mercados, y por qué ahora? Dejando aparte las teorías de conspiración relacionadas con EEUU o demás acusaciones, la verdadera razón del colapso en la confianza y ese salto repentino en los rendimientos de los bonos de los países periféricos es el siguiente: al decidir infligir pérdidas a los titulares de los bonos de los países periféricos, los países europeos están ahuyentando justamente a esos inversores que deberían estar conservando.